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Lunes, 27 de junio de 2011   |  Número 13
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sentencias comentadas
Sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona núm. 29/2011 (Sección 13ª), de 26 de Enero de 2011
Ausencia de relación causal entre la intoxicación por níquel y la extracción de empastes

La Sección 13ª de la Audiencia Provincial de Barcelona en resolución de fecha 26 de Enero de 2011, ha confirmado la Sentencia del Juzgado de Primera Instancia nº 6 de Mataró que absolvía a una Clínica Odontológica demandada de la pretensiones indemnizatorias de una paciente, por cuanto no existía relación de causalidad entre el daño alegado y la actividad médica ejecutada.

La paciente era portadora de siete empastes dentales, que llevaban plata, estaño, cobre y mercurio, no llevando níquel, colocadas por la demandada en 1992. En noviembre del 2005, la actora presentó episodios de ansiedad e insomnio, siendo tratada con ansiolíticos, con un proceso de bajada de tensión provocado por un virus intestinal, acentuación de la quemazón en la boca (SBA o síndrome de la boca ardiente) que había estado notando durante meses, habiendo acudido a diferentes centros por "glosodina y dermatitis seborreica facial" y presentando cansancio crónico, se le realizaron pruebas de alergia, siéndole detectada alergia al níquel.

Debido a ello acudió al Centro Odontológico demandado, para retirar las amalgamas, extrayendo el día 27 de Diciembre de 2005 y el día 2 de Enero de 2006, respectivamente, 2 y 4 empastes, colocándole asimismo, el día 25 de Enero de 2006, una corona o funda, en cuya composición estaba presente, entre otros metales, plata, oro, paladio en un 77'3 %, cobre y estaño, sin níquel, en una muela que tenía un nervio desvitalizado. No obstante, a la actora, al continuar con la misma sintomatología y quemazón de boca, se le realizó una analítica, con el resultado de 46 mcg de mercurio en eritrocitos, referido fundamentalmente al mercurio orgánico de origen alimentario, y 1'1 mcg en orina, referido a valores de mercurio inorgánico.

Acudió asimismo, desde abril del 2006, a la Unidad de Toxicología clínica del Hospital clínico que como resumen diagnóstico informó sobre ausencia de toxicidad por mercurio. Finalmente la actora desarrolló un trastorno ansioso depresivo crónico, con tratamiento farmacológico.

De la prueba practicada quedó acreditado que la extracción de las amalgamas tiene, desde el punto de vista toxicológico, un efecto irrelevante, pues al extraerlas se produce un aumento en la absorción de mercurio de baja intensidad y transitorio; nunca existieron valores anormales de HG (inorgánico) en orina; las causas del síndrome de la boca ardiente no están determinadas, pero no guardan relación causal con el tratamiento realizado dado que ya lo padecía la actora con anterioridad; los síntomas del SBA empeoraron con el tiempo, a pesar de que las amalgamas fueron extraídas a finales del año 2005 y principios del año 2006; las amalgamas y la corona no coincidieron en la boca de la actora, por lo que nunca pudo existir una interacción mercurio-paladio.

Así las cosas, la Sala no ha apreciado responsabilidad en la actuación médica llevada a cabo en las instalaciones de la Clínica habida cuenta que tanto las amalgamas como la corona no contenían níquel, metal al que era alérgica la paciente, y en ningún análisis de sangre u orina se objetivó intoxicación por mercurio u otro metal. Finalmente, la Sala nos recuerda que la obligación de los médicos es la de intentar restablecer la salud del paciente. En ningún caso la de lograr su curación. Por tanto, si la clínica y sus facultativos actuaron con la diligencia exigible y poniendo todos los medios sanitarios al alcance de la ciencia, como aconteció en el presente caso, su actuación solo podrá ser calificada conforme a la “lex artis”.

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