Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.

Lunes, 10 de octubre de 2011   |  Número 18
Acceda a nuestra hemeroteca
tribunales
EL TS CONSIDERA DESPROPORCIONADAS LAS AFIRMACIONES
Condenado un empleado de un psiquiátrico por “intromisión ilegítima en el honor” de una doctora
Se refería a la demandante en un correo electrónico como la “persona más despreciada” del centro

Redacción. Madrid
La Sala Primera del Tribunal Supremo ha resuelto confirmar la condena impuesta a un trabajador de un hospital psiquiátrico de Zamudio (Vizcaya) por intromisión ilegítima en el honor de una médico de dicho centro, encargada de la prevención de riesgos laborales.

Juan Antonio Xiol Ríos, ponente de la sentencia.

La conducta que dio origen a la demanda consistió en un correo electrónico para “destinatario abierto” remitido por el demandado, trabajador del mismo centro hospitalario y, además, y miembro de la asociación de auxiliares psiquiátricos de Euskadi, en el que se refería a la demandante, integrante de la unidad básica de prevención de riesgos laborales del referido centro hospitalario, como “doctora Mengele” , (facultativa que tuvo unaconducta exterminadora en los campos de concentración de Auschwitz), así como en un documento adjunto al citado correo, firmado por el demandado y por el portavoz de la citada asociación, en el que, al hilo del resultado de una encuesta de satisfacción, en la que un 68 por ciento del personal rechazaba su labor, se calificaba a la demandante de "persona más despreciada del hospital".

La Audiencia, a diferencia del Juzgado, sí apreció que dicha conducta era lesiva para el honor de la actora, lo que ahora el Supremo ratifica. La sentencia, de la que es ponente el presidente de la Sala de lo Civil, Juan Antonio Xiol Ríos, se hace eco de la consolidada doctrina existente en materia de colisión entre el honor y la libertad de expresión, reiterando que la posición prevalente de esta en abstracto puede revertirse en el caso concreto, valorando en el juicio de ponderación el peso relativo de los citados derechos en función de las circunstancias concurrentes.

Y en el supuesto enjuiciado, la Sala estima que, no discutiéndose el interés público que tenía la información publicada, relativa al malestar que había producido en el personal del centro la aplicación de la normativa sobre consumo de tabaco, ni la veracidad de las expresiones y comentarios proferidos, lo relevante para concluir a favor de la existencia de una intromisión ilegítima en el honor se encuentra en el carácter injurioso, vejatorio y desproporcionado que tuvieron las palabras y expresiones utilizadas por el demandado, pues los términos “vil”, “individua”, “persona más despreciada”, y muy especialmente, el de “doctora Mengele”, eran excesivos e innecesarios para ejercer su derecho de crítica y para recriminar a la actora el presunto incumplimiento de sus obligaciones, sin que el hecho de que se tratase de un calificativo que tuviera un cierto respaldo colectivo justificase su empleo en un contexto más formal y público propio de una comunicación sindical. La doctora deberá ser indemnizada con 6.000 euros.
 

| La información que figura en esta edición digital está dirigida exclusivamente al profesional destinado a prescribir o dispensar medicamentos por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación |

© 2004 - 2021 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.
agencia interactiva iberpixel.com