Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.

Lunes, 18 de abril de 2011   |  Número 8
Acceda a nuestra hemeroteca
SENTENCIAS COMENTADAS
25 de enero de 2011
Condenan a la administración por falta de control riguroso al detectar un cáncer de mama
Sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Palma de Mallorca

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Palma de Mallorca ha condenado a la Administración al pago de una indemnización de 100.000.- € a los reclamantes por el fallecimiento de su madre a causa de ausencia de un control riguroso ante el padecimiento por esta última de un cáncer de mama.

La paciente acudió a su médico de cabecera tras notarse un bulto en el pecho en una exploración táctil. El médico de cabecera remitió a la paciente al Hospital para que le realizasen una mamografía, la cual se efectuó el 24 de julio de 1998.

El Doctor del Hospital, tras el resultado de la prueba, indicó a la paciente la necesidad de efectuar una ecografía a los efectos de descartar la existencia de malignidad en el bulto detectado en la mama derecha.

Los días 27 y 28 de agosto de 1998 el indicado Doctor remitió al doctor de cabecera dos informes médicos: a) El radiológico, en donde se hizo constar de modo expreso "Mamografía: Microcalcificaciones sospechosas de malignidad" y aconsejando realizar una biopsia del nódulo suprarreolar y b) El citológico, en donde se hacía constar la ausencia de células neoplásicas y la existencia de alteraciones compatibles con mastopatía fibroquística.

El día 28 de marzo de 1999 (7 meses después) la paciente acude a la consulta del Doctor en el Hospital para efectuarse la ecografía que le habían pautado, manifestándole el doctor que no procedía la realización de dicha prueba sino la biopsia del nódulo suprarreolar al existir indicios de malignidad y ser necesario efectuarla para descartar neoplasia.

Tras nueva visita al médico de cabecera se le dió cita a la paciente para la realización de la biopsia, efectuada el 6 de abril de 1999 y haciéndose constar el diagnóstico de dos carcinomas ductales infiltrantes de 2,5 centímetros, poco diferenciados mastopatía fibroquística; bordes de resección libres de neoplasia y metástasis de carcinoma ductal en 2 de 17 ganglios linfáticos auxiliares".

A resultas de lo cual, se le practicó una cuadrantectomía más vaciado axilar, siendo dada de alta el 07 de abril de 1999, recibiendo sesiones de radioterapia durante seis meses y quimioterapia durante casi tres meses.

Posteriormente, en fecha 29 de mayo de 2001, la paciente fue ingresada en el Hospital donde se le practicó una mastectomía simple derecha por neoplasia de mama recidivada asociado a radioterapia y quimioterapia, volviendo a ser ingresada el 08 de julio al presentar fractura transcervical por metástasis
ósea y dándole el alta el 15 de julio, tras ser intervenida quirúrgicamente ese mismo día. A los meses se produce el fallecimiento a resultas de la enfermedad padecida.

En el presente caso, entiende el Juzgador que el resultado de la prueba testifical practicada es contundente y acredita, entre otros extremos relevantes,

que el 27 de agosto de 1998 se efectuó a la paciente una mamografía haciéndose constar en el informe médico la existencia de Microcalcificaciones. Asimismo indicó el testigo la existencia de una zona "indurada" a la palpación y otros signos indirectos que hacían sospechar de la existencia de cáncer,
motivos por los cuales la praxis médica aconseja la realización de una biopsia para descartar el diagnóstico de neoplasia. El resultado negativo de la citología no permite descartar la existencia de neoplasia: caso de ser positiva se envía directamente al cirujano y caso de ser negativa (como era el caso) es obligado hacer otra prueba (una biopsia) para descartar lo que se está viendo en la mamografía y en la ecografía. Igualmente manifiesta que la segunda prueba de imagen ordenada por la médico de cabecera era improcedente cuando el mismo radiólogo ya había plasmado por escrito la necesidad de una biopsia.

Concluye por tanto, que en el trágico desenlace producido, influyó la ausencia de un control riguroso y lo desacertado de las medidas adoptadas, circunstancias que determinaron que pasara desapercibido para el personal sanitario la gravedad de la fallecida, que solo fue detectada cuando se exteriorizó la irreversible situación de su estado físico. En estas circunstancias, es evidente que no hace falta acudir a superfluos razonamientos para llegar a la conclusión de que, en este caso, el funcionamiento del servicio público sanitario no fue correcto.

Sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Palma de Mallorca de fecha 25 de enero de 2011.

| La información que figura en esta edición digital está dirigida exclusivamente al profesional destinado a prescribir o dispensar medicamentos por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación |

© 2004 - 2021 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.
agencia interactiva iberpixel.com