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Martes, 11 de enero de 2011   |  Número 1
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tribunales
Una mujer falleció por una infección tras dar a luz
Condenan a un hospital privado de Alicante por una asistencia “insuficiente para casos de gravedad”
El ginecólogo, la clínica y el médico de guardia indemnizarán a la familia

Redacción. Alicante
La clínica privada Perpetuo Socorro de Alicante ha sido condenada a indemnizar a la familia de una mujer por negligencia médica después de que falleciera a los ocho días de dar a luz por una infección que se comenzó durante el parto.

Clínica Perpetuo Socorro de Alicante.

En la sentencia del procedimiento, iniciado tras una demanda del letrado Francisco Ruiz Marco en representación de la familia de la fallecida, el juez explica que se produjo un "daño desproporcionado" en las consecuencias derivadas de unos hechos que se inician bajo circunstancias normales.

El magistrado señala que la organización de los servicios del hospital "no era la correcta, al menos, para afrontar situaciones de la índole de la sufrida por la difunta". Subraya que, durante esa noche, el hospital contaba con una asistencia "insuficiente para evaluar casos de cierta gravedad", con sólo dos médicos (uno de ellos atendía a la unidad de vigilancia intensiva y el otros las urgencias) para un total de 87 camas hospitalarias.

El fallo califica de "deficiente" el servicio de análisis clínicos, además de la coordinación entre la enfermería y el médico de guardia y entre éste y el facultativo que atendía a la paciente, como publica el Diario Información.

Además, el fallo condena al ginecólogo que la atendió antes y después del parto y que la asistió mientras daba a luz, así como a la médico que se encontraba de guardia la noche en la que ingresó la embarazada.

El juez ha tenido en cuenta que faltó comunicación entre los profesionales, y que no se avisaron entre ellos de "indicios relevantes, como que la paciente se hubiese mareado, que no orinase y que refiriese un olor intenso en la herida". También entiende que el ginecólogo (que dirigió las intervenciones quirúrgicas, la atención postparto, el número de visitas a la paciente, las pruebas médicas, el sistema de higiene empleado y la fecha del alta) es responsable de asumir las circunstancias en las que se encontraba la clínica ya que fue suya la decisión de intervenir allí a la mujer.

Respecto a su "actuación profesional" incide en que "no consta que se realizasen pruebas o se adoptasen medidas" para, al menos, excluir la infección que causó el fallecimiento. Si bien el fallo recoge que estadísticamente esta patología no es habitual, manifiesta que no se practicaron todas las pruebas ni se valoraron las opciones para un mejor diagnóstico.

En cuanto a la médico de guardia, cuya actuación se limitó a la noche en la que entró la embarazada al hospital, la condena precisa que no llegó a examinar a la paciente pese a que fue advertida de las molestias que presentaba.
 

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