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Lunes, 21 de marzo de 2011   |  Número 6
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SENTENCIAS COMENTADAS
de fecha 20 de enero de 2011
El acto anestésico es por sí mismo generador de un riesgo para la vida del paciente
Sentencia de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo (Sección 1ª)

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, ha desestimado el Recurso de Casación formulado por una paciente y su familia, frente a la Sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Córdoba, que modificó la Sentencia dictada en 1ª Instancia, revocándola, donde se condenó al facultativo y a su compañía aseguradora a pagar una indemnización ascendente a 556.642,09 €.

El día 18 de Enero de 2002, la paciente, de 58 años de edad, fue intervenida en una clínica privada de la ciudad de Córdoba para conseguir una elevación mamaria – mastopexia -. En dicha intervención participaron el cirujano plástico y el anestesista – facultativo contra el que se dirige la reclamación – en el curso de la cual sufrió lesiones irreversibles, encontrándose desde entonces en una situación de coma profundo.

Los demandantes pretendían que la actuación del anestesista fuera calificada como un daño desproporcionado, sin embargo, la Sala consideró que el acto anestésico es por sí mismo generador de un riesgo para la vida e integridad física del paciente y como tal es ajeno a la previa dolencia originadora de la intervención quirúrgica, lo que impide confundir la simplicidad de una determinada afección que se trata de solventar con la intervención quirúrgica, que puede ser sencilla y no comportar riesgos para la salud del paciente, con la anestesia, sea general o regional, que comporta en sí misma un riesgo evidente.

Asimismo, de la prueba practicada en el curso del procedimiento quedó acreditado que la paciente fue informada de los riesgos que comportaba la anestesia, mediante la firma del correspondiente documento de consentimiento informado, como presupuesto y elemento esencial de la lex artis, a fin de poder llevar a cabo la actividad médica.

La Sala nos recuerda la especial exigencia de suministrar la información al paciente en los casos de medicina estética, donde éste tiene una mayor libertad para optar por su rechazo habida cuenta lo innecesario de la misma o su falta de premura.

La Sala consideró que la información proporcionada a la paciente se efectuó de una forma escrita y suficientemente expresiva de la intervención que se iba a llevar a cabo, así como de sus riesgos, incluidos los de la anestesia, siguiendo el protocolo preparado por la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética.

Y terminó concluyendo la Sala que la paciente no era desconocedora de la intervención a la que se sometía, dado que con idéntica información, había sido previamente operada en el mismo centro en el año 2.000 para dermolipectomía abdominal y liposucción de flancos. Y en abril de ese mismo año se sometió a una mastopexia bilateral y liposucción de zonas axilares, realizándose ambas correcciones estéticas con las misma clase de anestesia local y sedación utilizada en la intervención del año 2002, lo que puso de relieve no solo que la información se dio, sino que ésta se produjo en el marco de una relación médico – paciente larga en el tiempo.

Sentencia de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo (Sección 1ª), de fecha 20 de enero de 2011.

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