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Lunes, 06 de febrero de 2012   |  Número 26
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TRIBUNALES
Va más allá de formularios estereotipados
El CI debe tener en cuenta la capacidad de entendimiento del paciente
Requiere análisis caso por caso atendiendo a las circunstancias concurrentes

Ricardo Martínez Platel. Madrid
La Sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo ha estimado un recurso de casación de un paciente porque el consentimiento informado que recibió para una segunda intervención de rótula fue incompleto, genérico y sin adecuación a la concreta operación que se le iba a realizar.

El fallo de instancia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León contradice la jurisprudencia del TS relativa a la naturaleza autónoma y, por tanto, relevante por sí misma, de la infracción del derecho del paciente a entender los riesgos que asume y las alternativas que tiene a la intervención o tratamiento.

El alto tribunal recuerda que el CI no puede convertirse en un trámite rutinario, burocrático, carente de relevancia que ha de entender cómo es el paciente que ha de asumir la existencia de diferentes escenarios posibles al tratamiento. Ello va más allá de formularios estereotipados puesto que implica que el médico ha de observar tanto la capacidad del paciente de entender la información que se le ofrece como la situación concreta en la que se encuentra y las posibilidades de éxito, fracaso, mejoría, etc. Se trata de “una compleja relación que requiere análisis caso por caso atendiendo a las circunstancias concurrentes”.

Según la legislación vigente no es necesario que la información deba comprender la técnica quirúrgica completa, salvo que la misma resulte relevante para los riesgos o complicaciones que se puedan producir, puesto que ello corresponde a los médicos, ya que difícilmente puede explicarse en términos sencillos. Por estos motivos, atendiendo a la jurisprudencia sobre la valoración de daño moral, el Tribunal Supremo ha decidido que la indemnización debe ser de 12.000 euros.

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