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Martes, 26 de julio de 2011   |  Número 15
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SENTENCIAS COMENTADAS
Sentencia del TSJ de Madrid núm. 250/2010, de 9 de marzo de 2010
El manejo expectante ante un embarazo ectópico cumplió lo exigido por la SEGO

La Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid ha desestimado el recurso interpuesto por una paciente contra la Administración, al considerar la existencia de error, retraso y mala praxis médica de los facultativos de la misma ante la existencia de un embarazo ectópico.

La paciente de 22 años de edad, en fecha 8 de julio de 2005 acudió al Servicio de Urgencias del Centro de Salud tras sentir un agudo dolor en zona pélvica. Tras la exploración clínica realizada y un análisis de orina, la paciente informó que desde hace 3-4 días presentaba escozor al orinar junto a dolor de cabeza, escalofríos y vómitos, por lo que se estableció el diagnóstico de cistitis aguda y se le dio el alta instaurándose tratamiento con antibióticos e ingesta de abundantes líquidos.

El 23 de julio de 2005, acudió de madrugada al Servicio de Urgencias del Hospital por dolor abdominal y sangrado en cantidad similar a una regla desde hacía 20 días. Se estableció el diagnóstico de gestación ectópica vs aborto completo vs enfermedad inflamatoria pélvica estadio 1 subsidiaria de tratamiento antibiótico.

La paciente fue dada de alta tras la administración de antibiótico en Urgencias pero poco después, ese mismo día, acudió de nuevo al Servicio de Urgencias del Hospital por aumento del sangrado siendo ingresada con diagnóstico de embarazo ectópico derecho tubárico en probable resolución y por ello ingresó en observación. Permaneció ingresada hasta el día 28-7-05 en que fue dada de alta con cita para el día 3-8-05 en consultas externas, solicitándose para esa fecha una nueva determinación de beta-HCG, haciendo constar que "continua con dolor leve en FID".

El 4 de agosto de 2005, acudió al Servicio de Urgencias de otro Hospital. Tras exploración y analítica sanguínea, y con el diagnóstico de gestación ectópica derecha accidentada, fue intervenida quirúrgicamente, practicándose una laparoscopia en la que se comprobó la existencia de un embarazo ectópico amputar derecho, con un pequeño estoma sangrante y hemoperitoneo.

Se practicó salpinguectomía, cuyo estudio anatomopatológico demostró la rotura de la trompa con un orificio de 0,5 cm y la existencia en el interior de la misma, de vellosidades coriales, estableciéndose el diagnóstico de aborto ectópico. La evolución postoperatoria fue normal.

En el caso de autos, la controversia médica y técnico jurídica se centra en el tratamiento expectante que se siguió en el Hospital donde acudió en Julio tras el segundo ingreso, dado que el informe médico pericial judicial manifiesta que el tratamiento expectante que se siguió incumplía el protocolo de la SEGO, ya que la paciente era claramente sintomática, el embarazo ectópico era cierto y conocido (por ecografía) y la cifra de beta-HCG era desconocida.

Sin embargo, la Sala concluye, tras las demás pruebas practicadas, que ha de tenerse en cuenta que las cifras de Beta-HCG que maneja el perito judicial son las que determina la Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología a partir del año 2006, mientras que los hechos se produjeron en el 2005, por lo que no cabe considerar incorrecta una actuación que no tuvo en cuenta lo que determinan los protocolos un año más tarde, aparte de que el propio perito judicial indica que "no puede asegurar que la evolución que siguió la paciente y en concreto, la salpinguectomía que se le practicó, se hubiera evitado de haberse seguido el tratamiento protocolizado por la S. E. G. O. dado que la rotura de la trompa de Falopio en un embarazo ectópico puede producirse con cifras muy bajas de betaHCG o, en otros casos no hay una respuesta adecuada al tratamiento con metotrexato”.

Por lo tanto, desde el punto de vista de la lex artis, no cabe achacar error, retraso, ni mala praxis médica en el tratamiento sanitario que le fue dispensado a la reclamante y por lo tanto, la atención sanitaria que recibió en el Servicio de Ginecología del Hospital, fue correcta y adecuada a la praxis médica del caso.
 

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