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Martes, 03 de mayo de 2011   |  Número 9
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SENTENCIAS COMENTADAS
31 de enero de 2011
El retraso en el diagnóstico supuso una pérdida de oportunidad para el paciente
Sentencia número 38/2011 del Juzgado de lo Contencioso - Administrativo nº 9 de Sevilla

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo nº 9 de Sevilla ha condenado a la Administración al pago de una indemnización de 262.797,12.- € a un paciente por el retraso sufrido en los servicios sanitarios de la Administración en el diagnóstico de su enfermedad de Crohn.

El paciente, desde los 11 años de edad, acudía con regularidad al Hospital Público de su localidad por diversas molestias intestinales y articulares. En el año 2001 refería dolores articulares en la rodilla izquierda y en el año 2002 sufrió anemia e inició los dolores abdominales, con náusea y vómitos.

Trascurridos dos años, el día 31 de Mayo de 2004 fue diagnosticado de artritis en codo izquierdo y el 14 de Julio de ese mismo año presentó sinovitis de rodilla derecha y tobillo izquierdo. Con este cuadro clínico, el día 21 de Marzo de 2004, los facultativos se plantearon descartar una enfermedad inflamatoria intestinal, estudio médico que no llegó a realizarse.

El día 8 de Junio de 2004 el paciente acudió nuevamente al Hospital por dolor en el codo izquierdo, fiebre, vómitos y diarrea, síntomas que fueron diagnosticados como reuma. Durante los meses siguientes se le trató únicamente del líquido sinovial de ambas rodillas y se le instauró un tratamiento a base de antiinflamatorios, infiltraciones con corticoides, metrotexato y enbrel.

En el mes de Agosto del año 2005 acudió a los servicios sanitarios de la red pública alegando inflamación en rodilla izquierda y el 14 de Septiembre de 2006 ingresa en el Hospital, siendo diagnosticado de anorexia nerviosa, trastorno de la personalidad y anemia, por lo que acude a varias sesiones con su psicólogo, quien finalmente aseveró que el paciente no sufría ningún trastorno psicológico y aconsejó fuera explorado por un especialista en digestivo.

Finalmente el departamento de medicina digestiva del Hospital le diagnosticó en el año 2007 la enfermedad de Crohn ileocecal.

De la prueba practicada en el procedimiento quedó acreditado que no se realizaron en su momento todas las pruebas diagnósticas que estaban al alcance de la ciencia y que eran recomendables habida cuenta los síntomas que presentaba el paciente, habiéndose generado, en consecuencia, un retraso diagnóstico imputable a la Administración.

En efecto, el paciente presentaba una sintomatología que debió crear una sospecha de enfermedad inflamatoria intestinal desde el año 2002, que debería haber sido objeto de estudio por el servicio sanitario público, pudiendo haber evitado de esta forma el diagnóstico erróneo al que se llegó – anorexia nerviosa y trastorno de la personalidad -, que impuso al paciente, adolescente en ese momento, el seguimiento de un tratamiento psiquiátrico acompañado de farmacología antidepresiva.

Según los peritos que prestaron declaración, el diagnóstico de la enfermedad de Crohn pudo realizarse mediante una colonoscopia, sin embargo, existiendo datos clínicos que avalaban su práctica desde el año 2002, ésta no se efectuó hasta noviembre de 2007, es decir, transcurridos más de cinco años después de aparecer los síntomas, con el agravante del inútil peregrinaje del paciente por distintas áreas médicas, diagnosticándole enfermedades inexistentes y sometiéndole a tratamientos sin efecto sobre la verdadera dolencia.

Así pues, concluye la sentencia que “es evidente que el retraso en el diagnóstico supone una pérdida de oportunidad en el tratamiento y un grave perjuicio para el demandante que tuvo que soportar desnutrición, pérdida de peso, masa muscular, alteración en el crecimiento, dolores abdominales, vómitos y diarrea, malestar físico y dolor, continuas visitas al hospital e ingresos hospitalarios. Le impusieron un tratamiento psiquiátrico que condicionó su vida personal, retraso de sus estudios, le pusieron un tratamiento farmacológico que no necesitaba y le sometieron a una terapia psiquiátrica innecesaria. Estos padecimientos debidos a un tardío diagnóstico de la enfermedad y a no efectuar las pruebas oportunas indicadas para detectar la misma, como era la colonoscopia, deben ser indemnizados por la administración demandada, ya que el demandante no tiene el deber jurídico de soportar una acción que no se ajusta a la buena praxis médica”.

Sentencia número 38/2011 del Juzgado de lo Contencioso - Administrativo nº 9 de Sevilla, de fecha 31 de enero de 2011.

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