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Lunes, 04 de abril de 2011   |  Número 7
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ENTREVISTA A JOSEP CORBELLA, ASESOR JURÍDICO DEL HOSPITAL DE LA SANTA CREU Y SANT PAU DE BARCELONA
“La única ética que existe es la que se deriva de los derechos fundamentales que hay en la Constitución”
Considera que los únicos comités útiles son los que sirven para justificar actuaciones

Ricardo Martínez Platel. Madrid
Josep Corbella i Duch, asesor jurídico del Hospital de la Santa Creu y Sant Pau de Barcelona, cuenta con una experiencia de más de 40 años en el ámbito del Derecho Sanitario. Además, cada año participa con una ponencia en el Congreso de la Asociación Española de Derecho Sanitario.

La relación de Corbella con el Derecho Sanitario
data de 1967.

¿Cómo comenzó a relacionarse con el Derecho Sanitario?
Fue a partir de 1967, cuando empecé a trabajar en el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, en la asesoría jurídica.

¿Fue uno de los pioneros?
Bueno, el padre de Ricardo de Lorenzo ya se dedicaba al Derecho Sanitario y asesoraba a médicos. Yo he trabajado siempre en el hospital y me he dedicado a los temas propios del centro.

¿Cómo se vinculó a la Asociación Española de Derecho Sanitario?
Yo vi una convocatoria del primer congreso y envié una ponencia. Al año siguiente, después del Doctorado, realicé un curso en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander, y coincidí con Ricardo de Lorenzo.

Desde entonces suele participar activamente en los congresos, a través de sus ponencias y trabajos.
Así es. Cada año he presentado una publicación. Incluso algunos años, dos. Trato de elegir temas de actualidad y realizó algún comentario sobre sentencias que han tenido repercusión y que son importantes. No tengo ningún cargo en la Asociación, pero si me piden colaborar en algún tema, siempre estoy dispuesto.

Sus últimos trabajados presentados han tenido que ver con la dependencia y el consentimiento informado.
Sí. Yo en cuanto al consentimiento informado tengo una postura muy particular. Para empezar, yo hablo de consentimiento, porque a mi juicio, decir consentimiento informado es una redundancia. Se trata de una posición minoritaria, pero que siempre me ha interesado.

¿Cómo valora la actividad que ha desarrollado la Asociación desde sus inicios?
Ha realizado una actuación fantástica. Ha ayudado a fijar los principios del Derecho Sanitario y ha establecido un terreno doctrinal a través de los congresos. Además ha ayudado a consolidarlo como una rama específica.

Tras la irrupción del Derecho Sanitario en los años ochenta y noventa, ¿actualmente se vive un periodo más reflexivo?
En los ochenta fue debido a la Ley General de Sanidad, porque antes en medicina no había casi nada, más allá de algunas normar de carácter interno, que sustentaban de alguna manera el Derecho Sanitario, como un campo específico del Derecho. Fue a partir de 1986 cuando se puede empezar a hablar de Derecho Sanitario, propiamente dicho, gracias a esta ley. Si es verdad que en aquellos años se hablaba de responsabilidad.

¿Desde los comienzos ha cambiado mucho la relación médico-paciente?
Ha cambiado la relación paternalista que existía. Pero tampoco hay que pensar que este es un fenómeno exclusivo del ámbito de los profesionales sanitarios, ya que engloba a toda la sociedad democrática. A raíz de la consolidación del sistema democrático a todos los niveles, se empieza a entender no como una relación paternalista, sino como un sistema en el que cada uno es responsable.

¿Por dónde cree que pasa el futuro del Derecho Sanitario?
El futuro pasa por la incorporación de las nuevas tecnologías, incluyéndolas en todos los ámbitos. También tendrán mucha importancia las relaciones personales, que condicionan las relaciones, pero por otro lado, al tratarse del ámbito de la salud, se tendrá muy en cuenta el tratamiento cercano y humano.
 

El asesor jurídico del Hospital de la Santa Creu y Sant Pau de Barcelona cree el problema de las demandas contra los médicos es un reflejo de la sociedad.

¿Cómo valora la proliferación de comités de ética?
Hay que diferenciar. Los comités de ética asistencial se pueden llegar a convertir en consideraciones políticas al servicio de la ética. Yo siempre he sido muy crítico. En mi opinión, la única ética que existe es la que se deriva de los derechos fundamentales que hay en la Constitución. A partir de aquí, puede haber comités de ética que no siguen una línea de actuación que sea homogénea y de esta manera pueden influir determinadas ideologías. Para mí los únicos útiles son los que sirven para justificar actuaciones, pero tampoco han de ser la excusa sobre la que se justifique un profesional.

¿Es un ámbito en el que últimamente hay cierto “intrusismo” de otros campos como la psicología o sociología?
El ámbito del Derecho intenta ofrecer soluciones a los problemas jurídicos. La particularidad de la norma jurídica es que se impone positivamente. Pero en el ámbito de la ética no existe esta imposición que rija un determinado comportamiento. La ética tiene que estar más allá, por tanto, de la norma jurídica.

El número de demandas contra el colectivo médico ha crecido, pero ahora se encaminan hacia la falta de información, más que por la mala praxis. ¿Cómo se aprecia este fenómeno desde la asesoría jurídica de un hospital?
Demandas contra profesionales sigue habiendo pocas. Y demandas por responsabilidad penal, menos. Yo diría que esto forma parte de la sociedad en la que vivimos. Actualmente el usuario espera que los servicios sean limpios, rápidos, buenos y eficaces.

¿El aumento de demandas ha propiciado que los médicos realicen una “medicina defensiva”?
En algunos casos sí, pero depende mucho de cada persona. A veces se han más pruebas de las debidas para que no se pueda decir que no se han agotado todas las vías posibles. Pero creo que son pocos casos, sobre todo a raíz de que el Tribunal Supremo señalara que la exigencia estaba en una medicina de medios y no de resultados.

Además, objetivamente y teniendo en cuenta el número de demandas y el número de actos asistenciales, no es justificable.
Sí. No es justificable, pero esto lo sabemos a posteriori. Pero los que se enfrentan a las situaciones son los médicos, que tienen que tomar decisiones en un corto espacio de tiempo. Se realiza una “medicina defensiva”, pero a medio camino. Ya que en el algunos casos se intenta agotar ese vía que justifique la actividad de medios.

Ha crecido también la violencia contra los médicos. ¿Cree que están suficientemente protegidos?
Afortunadamente en nuestro centro no es frecuente, aunque sí se han dado algunos casos. Pero tampoco tiene que ser una cuestión alarmante. Es un problema de la sociedad en general. Hay que fomentar la educación en el respeto a los demás.

Usted dirige un curso de Derecho Sanitario en el Colegio de Abogados, ¿cuál es el objetivo que se marca cada año?
Tenemos una media de 30 o 32 personas. Son gente joven, nueva, y otros compañeros más veteranos que lo utilizan como reciclaje de sus conocimientos. Pretendemos hacer llegar las particularidades y normas específicas que diferencian al Derecho Sanitario de otras ramas.




 

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