Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.

Lunes, 23 de enero de 2012   |  Número 25
Acceda a nuestra hemeroteca
ACTUALIDAD
ENTREVISTA A REBECA MARTÍN, AUTORA DE “EL ERROR EN MEDICINA”
“Evitar la comunicación de los errores médicos dificulta su prevención”
En ocasiones, los facultativos pasan por un linchamiento mediático-social para después quedar absueltos

Ricardo Martínez Platel.
La especialista salmantina Rebeca Martín Polo, que actualmente trabaja en el campo de la Anestesiología y Reanimación en Oviedo, acaba de publicar el libro “El error en Medicina. Responsabilidad del médico. La autopsia clínica como instrumento de calidad asistencial”.

Rebeca Martín Polo.

Desde el análisis de temas de actualidad, la obra muestra cómo ven la Medicina los médicos que ejercen la responsabilidad de atender a los pacientes y los juristas. En este sentido, según ha explicado la autora, se aporta investigación y, una visión crítica, necesaria para el progreso de la ciencia y del desarrollo de la persona. Se trata por ello, ha añadido, de “un libro de apoyo para los médicos tanto ejercientes como en formación, así como para los que tienen la tarea de impartir justicia y para la sociedad en general”.

¿Qué le ha llevado a escribir una obra sobre el error en Medicina?
La preocupación por escribir este libro nace a raíz de un trabajo de investigación sobre calidad asistencial en relación con el grado de certeza sobre el diagnóstico que los médicos emiten. Comparando los diagnósticos clínicos con los resultados de la autopsia clínica encontramos un 52,1 por ciento de errores en los Certificados Médicos de Defunción y 24 por ciento en los fallecidos en el hospital. Esta tasa de discrepancia entre el diagnóstico clínico y los hallazgos de autopsia se mantiene constante desde hace más de 30 años, a pesar de que en la actualidad la medicina cuenta con recursos científicos-técnicos avanzados. Esto me llevó a un estudio más completo sobre las causas del error diagnóstico en Medicina, su prevención y posibles soluciones. De todos los errores médicos los errores diagnósticos comprenden una fracción sustancial y costosa. Son inherentes al mismo y estarán siempre presentes en la profesión médica. Se configuran casi siempre como imprevisibles e inevitables. Excepciones son, por supuesto, cuando existen conductas negligentes, imprudentes o impericia.

¿Qué conclusiones se pueden extraer de su libro?
El libro lo forman XIV capítulos. Prólogo del profesor y Jefe de Servicio de Anatomía Patológica del Hospital Universitario de Salamanca Agustín Bullón Sopelana y un epílogo del fiscal de Salamanca Federico Bello Landrove. Cada capítulo va precedido de un pensamiento, por ejemplo,“ las condiciones de trabajo son factores con una gran influencia para facilitar actos inseguros”; y finaliza con unas conclusiones, como“la sociedad vive instalada en un mito, el que su problema de salud sea resuelto de manera feliz. No acepta lo contrario y cuando así ocurre tiene que buscar un culpable: el médico".

Cubierta del libro.

¿Cómo encaja un médico un error en su profesión?
Las instituciones de salud establecen el “error” como una prioridad clínica y de investigación, dada su magnitud y consecuencias. Se le da un tratamiento punitivo, de culpabilidad del médico, por lo que tiende a evitarse su comunicación debido a la publicidad que a nadie favorece e impide la prevención. El médico pasa por un linchamiento mediático-social que emite veredictos prejuiciosos y un largo proceso judicial (pena de banquillo) para después en la mayor parte de los casos quede absuelto. Se queda solo y sin apoyo de sus compañeros ni de la institución. A nivel personal pasa por una serie de trastornos psicológicos con repercusión a nivel de su vida privada, además de profesionales y económicos.

¿El aumento de demandas lleva al profesional a ejercer una "medicina defensiva"?
A partir de 1986 existe un aumento progresivo de demandas de responsabilidad a los médicos en España. Es una de las causas de la medicina defensiva. Sin embargo, son numerosos los factores que interactuando entre sí (científicos, técnicos, sociales, culturales y jurídicos) han llevado al aumento de la litigiosidad.

¿Cómo podría evitarse esta práctica?
La práctica de la medicina defensiva es difícil de evitar. Irá en aumento. Así los costes de la medicina defensiva en EEUU en el año 2000 eran de 41.000 millones de dólares y en el año 2008 de 200 mil millones por año, un 10% del gasto total de salud. ¿En España cuál es el coste? El médico ante el peligro de demandas y reclamaciones está obligado a una medicina defensiva porque tiene miedo. Un miedo comprensible por las implicaciones jurídicas, patrimoniales, profesionales y de salud.

Últimamente las reclamaciones van más encaminadas hacia la falta de información, que hacia la mala praxis. ¿El colectivo está suficientemente conciencia de la importancia que tiene la información?
Ciertamente estamos asistiendo a un cambio en la jurisprudencia en España. La mayoría de las reclamaciones están relacionadas con la información que se da al paciente o familiares y muy pocas con la efectividad de la práctica médica. Por eso desarrollamos, en colaboración con el doctor Jorge Martín, el capítulo sobre Consentimiento Informado.

¿Desea destacar algún otro aspecto que considere relevante de su obra?
Para concluir, podemos decir que la actividad sanitaria se ha convertido en una organización compleja, en una Empresa de Servicios, donde el médico es un trabajador. El papel dominante de los factores del sistema ha asumido el protagonismo tanto en el entendimiento como en la corrección de los errores en Medicina. Se necesita un enfoque al sistema para disminuir de forma eficaz el error humano. El último capítulo lo dedicamos a hacer unas propuestas de actuación para mejorar el conflicto en la relación médico-paciente y la institución sanitaria, así como en sus consecuencias.
 

| La información que figura en esta edición digital está dirigida exclusivamente al profesional destinado a prescribir o dispensar medicamentos por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación |

© 2004 - 2021 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.
agencia interactiva iberpixel.com