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Lunes, 21 de noviembre de 2011   |  Número 21
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EN PORTADA
MARCELO PALACIOS, PRESIDENTE DEL COMITÉ CIENTÍFICO DE LA SOCIEDAD INTERNACIONAL DE BIOÉTICA
“Hay que autorizar bancos para depósito de cordón umbilical sin ningún condicionante”
El autor pide un marco legal que los ampare para uso autónomo y familiar

Ricardo Martínez Platel / Imagen: Marcos León
Marcelo Palacios es médico, especialista en Cirugía General y en Traumatología y Ortopedia, presidente del Comité Científico de la Sociedad Internacional de Bioética (SIBI) y miembro del Comité de Bioética de España. Recientemente ha presentado su obra "Bancos de cordón umbilical", en el que se plantea una dicotomía entre la donación o el depósito de la sangre del cordón del bebé tras el parto. El autor es un firme defensor de autorizar el depósito de sangre de cordón umbilical para uso exclusivo familiar, modificando la norma legal que hasta ahora impide la creación de bancos privados en España.

Marcelo Palacios.

¿Qué podemos encontrar en el último libro que ha publicado?
El libro hace una exposición sobre la situación de los bancos de cordón umbilical en España y pone énfasis en los bancos privados, utilizados para uso autónomo. Pongo de manifiesto que en función de la norma vigente, el RD 1301/2006, se entiende que para que un banco autónomo pueda ser autorizado en España tiene que poner las células depositadas en disposición para uso alogénico, se está yendo en contra de los derechos fundamentales. La persona ha de decidir que hace con su propio material, sin condicionantes. El hecho de no aceptarlo, en muchos casos, obliga a depositar las células en un banco extranjero por lo que es una normativa que no tiene razón de ser y no está justificada. Lo que planteo en el libro es la abolición de ese RD y la elaboración de una norma nueva por la que las personas puedan depositar libremente la sangre del cordón umbilical y el que lo desee que done una parte, sin más condicionantes.

¿Qué medidas deberían quedar reflejadas en una nueva norma?
Lo primero es respetar los derechos de las personas y favorecer que puedan decidir ser solidarios o altruistas libremente, sin condicionarlos con una obligación. El problema surge de una confusión entre lo que es donación y lo que es depósito. El RD en su propio enunciado lo deja claro, es una norma de donación. El dar a otro sin contraprestación algo que te pertenece es distinto a depositarlo en un lugar para que lo protejan. Es la diferencia que hay en la interpretación estricta del RD. Los argumentos que se presentan en contra de la autorización de los bancos para uso autónomo son sorprendentes, en muchos casos no son de recibo.

Es necesaria la diferenciación entre lo que es donación y depósito.
En una reunión que tuvimos en el Comité de Bioética de España defendí el respeto a los derechos personales, es necesaria la diferenciación entre lo que es donación y depósito. Es un error decir que en España hay bancos autónomos, porque en realidad son bancos mixtos que están condicionados a que contraten ese modo de proceder: que depositen las células, pero también para uso alogénico. Eso es forzar una situación, que da lugar a que salgan al exterior lo que genera un “destierro celular”.

¿Qué defectos le encuentra a la normativa vigente?
Se pretende ignorar muchas enfermedades, como son las de daños medulares, en las que el uso de células madres puede ser muy importante. Me resulta sorprendente que se incorpore a una norma algo que no está acreditado. Por otro lado, se dice que hay una publicidad engañosa en los centros de uso autónomo, algo que me deja perplejo, porque nosotros tenemos un estado de Derecho, donde hay unas normas y protección contra este tipo de circunstancias. Hay normas estrictas y exigibles, y la obligación del Estado es velar para que las leyes se cumplan en lo que concierne a la promoción, publicidad y propaganda. Critican que la Administración falla en el control de los centros. Hay que evitar que se produzcan este tipo de delitos y que se penalicen como corresponda.

Existen opositores.
Aseguran en algunos foros que no es ético. En un país como es España nadie deber ser quién para señalar que no es ético. Estamos llegando a unos niveles que son ciertamente preocupantes. También dicen que autorizar los bancos para uso autónomo establecería una competencia con los centros públicos y las donaciones se reducirían. Dicho así, parece sencillo, pero es una afirmación tremenda. Esta situación sería provocada por una norma del Estado. No hay un solo informe que prohíba la utilización de bancos para uso autónomo. No hay un solo argumento que defienda los derechos fundamentales de la persona. ¿La sangre del bebé de quién es? Es del niño, de la madre, o de los dos, pero en ningún caso debe ser un representante legal el que imponga esos derechos. Los tejidos y células pertenecen a la propia persona y son de su libre disponibilidad.

¿Cuál cree que sería la solución?
Yo soy un firme defensor de la sanidad pública, pero también lo soy de las declaraciones de los Derechos Humanos. Si no se respetan, podemos caminar por senderos equivocados. Ante todo defiendo los principios constitucionales. Yo soy partidario de fomentar la donación pública segura, de autorizar sin ningún tipo de trabas bancos para depósito de cordón umbilical para uso autónomo sin ningún condicionante y de dar a esas personas la oportunidad de donar para uso alogénico.

¿Cuál es la situación actual?
No se puede permitir que la gente tenga que seguir saliendo al exterior a buscar la protección. En Andalucía, en 2009 y 2010 se dieron alrededor de 77.000 partos. Un porcentaje de las personas que dieron a luz en centros públicos pidieron que se depositara la sangre del cordón umbilical en centros privados y viceversa. El 84 por ciento donaron sangre del cordón de su hijo para uso público. El dato refleja que no hay que obligar, sino dejar que actúen sin condicionantes. Se ha hecho un mundo de algo que es absolutamente sencillo que es respetar el derecho de las personas: depositar la sangre del cordón de su bebé en nuestro país y después decidir si quieren donar parte. Es duro tener que demostrar lo evidente.

Para concluir, ¿qué opina de la Asociación Española de Derecho Sanitario?
Me parece muy importante a nivel estatal e internacional. Es una asociación de mucho nivel y que tiene un interés científico, jurídico y social muy relevante.

 
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