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Lunes, 07 de marzo de 2011   |  Número 5
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TRIBUNALES
En los botes se podía leer el nombre y apellidos de los pacientes
La Audiencia Nacional multa a un patólogo que dejó biopsias
abandonadas en la calle
Los magistrados confirman la sanción de 60.101,21 euros impuesta por la Agencia de Protección de Datos al considerar la falta
como “muy grave”

Redacción. Madrid
La Audiencia Nacional acaba de confirmar la multa de 60.101,21 euros interpuesta por la Agencia Española de Protección de Datos contra el médico gijonés acusado de dejar abandonados en la calle 41 botes de biopsias en los que se podía leer el nombre y apellidos de paciente e incluso, en algunos de ellos, el diagnóstico de su enfermedad. Según publica La Nueva España, los magistrados encargados del recurso asumen que el facultativo colaboró con la Policía, pero no obstante califican de “muy grave” la vulneración de las medidas de seguridad en la que cayó el facultativo dejando abandonados datos que son clasificados por los juristas como “muy personales”.

Audiencia Nacional.

La sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional avala, por tanto, la sanción acordada en su día por la Agencia de Protección de Datos. El facultativo aseguró en el momento de los hechos que todo había sido un error y aludió a una “equivocación de la señora de la limpieza” para justificar un fallo que, en palabras del propio perjudicado, “no supuso perjuicio para los pacientes”. La investigación en torno a este suceso se inició el 8 de agosto de 2008. Fue entonces cuando varios agentes del Cuerpo Nacional de Policía localizaron restos biológicos que parecían estar abandonados. La investigación esclarecería posteriormente que las pruebas pertenecían a un patólogo gijonés, cuya consulta se encontraba próxima al lugar. El caso se trasladó entonces al Juzgado de instrucción número 4. A pesar de que la magistrada decidió sobreseer el procedimiento, la Agencia Española de Protección de Datos actuó tras recibir una denuncia de la asociación El Defensor del Paciente.

En su recurso ante la Audiencia Nacional el patólogo había solicitado la anulación de la multa o su sustitución por una sanción de 600 euros. Los magistrados no admiten ninguna de las dos posibilidades a la vista de los datos de los que disponen y confirman, tal y como se aseguraba en el informe presentado por Protección de Datos, que el acusado “debió adoptar las medidas necesarias para evitar cualquier recuperación posterior de las biopsias, que contenían datos personales relacionados con la salud”. Además, la Sala asegura que se produjo una revelación pública de estos datos: “Obviamente la divulgación se ha producido, pues los datos médicos estuvieron a disposición de quien localizo y extrajo los frascos con datos médicos del contenedor», por lo que concluye que «la infracción del deber de secreto estando afectados datos de salud obliga a la calificación de la infracción como muy grave”.

 

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