Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.

Lunes, 07 de noviembre de 2011   |  Número 20
Acceda a nuestra hemeroteca
SENTENCIAS COMENTADAS
Sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid núm. 272/2011, de 30 de junio de 2011
La clínica es responsable de los actos u omisiones de sus empleados

La Sección 8ª de la Audiencia Provincial de Madrid, en su sentencia de fecha 30 de Junio de 2011, ha estimado parcialmente el recurso de apelación planteado por la paciente frente a la Sentencia dictada en primera instancia, que condenaba al facultativo a pagar a la demandante la suma de 44.488,35 €, en concepto de daños y perjuicios por las secuelas derivadas de la intervención quirúrgica, pero absolvía a la clínica donde se llevó a cabo la operación, al considerar que entre el facultativo y ésta no existía relación laboral. Cuestión que sí ha sido estimada por la Audiencia Provincial, extendiendo la responsabilidad civil a la clínica y aumentando la indemnización a la cantidad de 53.374,11 euros

La paciente acudió a la clínica demandada con objeto de someterse a una intervención quirúrgica para la extirpación de un quiste ovárico, mediante la técnica laparoscópica. Sin embargo, durante la realización de la misma, el cirujano condenado hubo de cambiar la técnica inicialmente programa, pasando a la laparotomía, debido al hecho de que el quiste estuviera muy adherido al ovario derecho, así como que la paciente fuera obesa. Transcurridos unos cinco meses desde la fecha de la operación, se descubrió que la paciente tenía alojada una compresa en la zona abdominal que le había producido una colección purulenta, compresa que había sido utilizada durante la intervención del quiste ovárico. Debido a ello, la actora tuvo como secuelas una colectomía parcial por la resección de 25 cm de intestino, un perjuicio estético medio por la cicatriz infraumbilical de 15 cm y en trastorno psicológico moderado.

De la prueba practicada quedó acreditado que la compresa olvidada en el cuerpo de la paciente fue responsabilidad del cirujano que la intervino, que no tenía relación laboral con la clínica, así como de las enfermeras que auxiliaban a aquél, que sí formaban parte de la plantilla de la clínica, y que además eran las responsables de llevar la cuenta del material utilizado durante la operación y su recuento y recuperación, una vez finalizado el acto operatorio.

La Sala consideró, en contra de lo sentenciado en primera instancia, que la clínica también era responsable de los daños causados a la paciente por el olvido de la compresa, y no solo el facultativo que intervino, por cuanto, de la prueba documental obrante en las actuaciones, quedó acreditado que los servicios médicos fueron abonados a la clínica y no al facultativo, y además, en el hecho dañoso intervinieron personas que estaban bajo la jerarquía y supervisión de la clínica, como eran las enfermeras responsables del material quirúrgico.

Y ello hay que entenderlo desde el prisma de lo que se conoce como “culpa anónima, “culpa indeterminada” o “culpa dependiente del anónimo”, que surge cuando las deficiencias acreditadas en el proceso médico pueden ser imputables al personal que pertenece o presta sus servicios en la clínica, dentro de la organización sanitaria de la misma, habiendo incurrido en culpa causante del daño.

| La información que figura en esta edición digital está dirigida exclusivamente al profesional destinado a prescribir o dispensar medicamentos por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación |

© 2004 - 2021 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.
agencia interactiva iberpixel.com