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Martes, 22 de febrero de 2011   |  Número 4
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SENTENCIAS COMENTADAS
de fecha 4 de Noviembre de 2010
La compañía aseguradora de asistencia sanitaria se obliga a prestar la asistencia más segura y eficaz al asegurado
Sección 1ª de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo

La Sección 1ª de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo en su resolución de fecha 4 de Noviembre de 2010 ha resuelto el recurso planteado por una entidad de asistencia sanitaria ante la condena solidaria en un caso de responsabilidad profesional sanitaria.

Los antecedentes del caso derivan de una reclamación interpuesta por unos padres en su nombre propio y en el de su hija, lo cuales ejercitaron una acción de responsabilidad civil contra un médico especialista en ginecología y obstetricia, que atendió a la madre durante el periodo de gestación y el parto mediante cesárea, y también contra la Compañía de asistencia sanitaria con la que había celebrado la madre un contrato de seguro de asistencia sanitaria, por los daños morales y patrimoniales derivados del nacimiento de una niña con focomelia por ausencia de ambas manos y dos terceras partes de los antebrazos.

La reclamación fue estimada en ambas instancias, apreciándose negligencia en la actuación del facultativo, al impedir a la madre su derecho a interrumpir el embarazo, con los consiguientes perjuicios, patrimoniales y morales, si bien con un resultado indemnizatorio distinto en una y en otra, al acudir del Juez de la 1ª al criterio de equidad para fijar la indemnización en la cantidad de 300.000 euros, frente al criterio de la Audiencia que toma como referencia datos objetivos para asignar un valor razonable a cada uno de los daños: privación de la facultad de optar por la interrupción del embarazo, nacimiento y vida discapacitada de su hija y gastos a los que los progenitores tendrán que hacer frente para una adecuada atención de la niña nacida con graves malformaciones, elevando la indemnización a la cantidad de 739.463.97 euros, por embarazo injusto, no así por vida injusta al no estar prevista tal reclamación en nuestro Ordenamiento, razón por la que desestima la reclamación de la niña.

En ese sentido, la presente resolución desestima el recurso de la entidad de seguros de asistencia sanitaria, recordando que la responsabilidad de las entidades de seguros de asistencia sanitaria por una mala praxis de los facultativos, personal sanitario o Centros médicos, tal y como señalan las Sentencias de 4 de diciembre de 2007 y 4 de junio 2009, ha venido reconociéndose o rechazándose por la jurisprudencia de esta Sala en función de diversos criterios aplicados, alternativa o combinadamente, en atención a las circunstancias de cada caso.

Establece la sentencia que por medio del contrato de seguro de asistencia sanitaria celebrado entre la entidad codemandada, el asegurador se obliga no sólo a prestar la asistencia correspondiente al padecimiento (enfermedad o lesión) del asegurado, sino también la más segura y eficaz, alcanzando así a la elección del facultativo adecuado que se pone al servicio del cliente; prestación sanitaria que resultará defraudada si la asistencia recibida resulta incorrecta y conlleva graves consecuencias dañosas morales y materiales para el paciente, derivadas de una actuación negligente del facultativo elegido por el asegurado, dando lugar a una responsabilidad contractual por parte del asegurador por incorrecto cumplimiento de las prestaciones del contrato.

Asimismo, el contrato de seguro de asistencia sanitaria exige la previa concertación entre la entidad aseguradora y cada uno de los médicos y centros hospitalarios que forman su cuadro médico, lo cual se produce por medio de un contrato de arrendamiento de servicios, como ocurre en este caso entre los codemandados "estableciéndose así una relación de dependencia cuando menos económica y funcional que da lugar a la aplicación de la responsabilidad civil extracontractual por hecho ajeno, establecida con carácter general en el art. 1903,4º CC , caso de producirse daños y perjuicios concretos con motivo de una actuación culposa o negligente del facultativo.

Sentencia del Tribunal Supremo núm. 669/2010 (Sala de lo Civil, Sección 1), de 4 noviembre
 

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