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Lunes, 22 de octubre de 2012   |  Número 34
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SENTENCIAS COMENTADAS
Sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid (Sección 21ª), de 7 de Febrero
La disnea no es en sí una emergencia vital

La Sección 21ª de la Audiencia Provincial de Madrid, en su Sentencia de 7 de Febrero de 2012, estimó el Recurso de Apelación formulado por la Compañía de Seguros Médicos contra la Sentencia dictada en 1ª Instancia, que la condenaba a abonar a la demandante, que era la hija del paciente, la cantidad de 30.050,61 € por el fallecimiento de su padre. Asimismo, la Sala desestimó el Recurso de Apelación formulado por la demandante contra la Sentencia dictada en 1ª Instancia, por lo que finalmente la demanda fue completamente desestimada.

El paciente, que presentaba un estado de salud bastante delicado, con obesidad mórbida, hemorragia digestiva por ulcus péptico en 1997, trasplante renal en 1998, infarto anteroseptal con lesión severa de triple vaso e implantación de stent, cardiopatía isquémica, y cataratas congénitas bilaterales con microftalmia, llamó el día 18 de Julio de 2008 a su compañía de seguros médicos por encontrarse mal, con fatiga y dificultad respiratoria, solicitando asistencia médica. Esta primera llamada telefónica a la demandada se produjo a las 8,35 horas y a consecuencia de la misma, la demandada envió una ambulancia ordinaria para que lo trasladara a un hospital. No obstante ello, hubo otras dos llamadas más, una a las 8,54 horas y otra a las 9,08 horas, dado que las condiciones físicas del paciente iban empeorando, decidiendo la demandada enviar otra ambulancia; esta vez medicalizada.

Pasadas las 9,30 horas llega al domicilio del paciente, sito en Collado Villalba, la primera de las ambulancias enviadas, que nada puede hacer sino esperar a que llegara la segunda ambulancia medicalizada. Aproximadamente un cuarto de hora después, sobre las 9,45 horas, llega al domicilio la segunda ambulancia enviada por la demandada, una UVI móvil, cuyo médico examina y trata al paciente en el domicilio, encontrándolo muy polipneico, con imposibilidad para hablar de manera mantenida y expulsando por la boca desde las vías respiratorias tras la tos, un liquido espumoso y asalmonelado inicialmente, luego ligeramente hemático, encontrándose a la auscultación ambos campos pulmonares inundados de estertores crepitantes gruesos y abundantes, producto de las secreciones traqueo-bronquiales que inundaban el árbol respiratorio y que con dificultad lograba expulsar con la ventilación y la tos. Se inició el tratamiento de inmediato en el domicilio, trasladándose al paciente a la UVI móvil una vez que se consiguió mejorar el cuadro clínico y la saturación de oxigeno en sangre. Durante el traslado al hospital en la UVI se produce una crisis, comenzando a disminuir tanto la tensión arterial como la saturación de oxigeno en sangre, hasta llegar a una parada cardiaca, lo que motivó que se realizaran operaciones de resucitación durante 35 minutos, hasta producirse el fallecimiento a las 11,30 horas en el Km. 12 de la autovía A-6.

De la prueba practicada quedó acreditado que la primera ambulancia enviada al domicilio del paciente para trasladarlo al hospital, no contaba con personal médico ayudante, y aunque la ambulancia llevara oxígeno, los empleados de la misma no podrían haberlo suministrado sin prescripción médica, entre otras razones por su dosificación. Por otra parte, como se desprendió de la prueba pericial médica, la disnea no era en sí una emergencia vital. También ha de tenerse en cuenta respecto a la duración de la llegada de las ambulancias que el paciente residía en la localidad de Collado Villalba y que la ambulancia debía trasladarse hasta allí desde su base.

Así pues, la Sala consideró que no existían elementos suficientes para concluir que el servicio sanitario prestado por la demandada fuera deficiente o incorrecto; ni en cuanto a la decisión de enviar una primera ambulancia básica, ni en cuanto al tiempo de llegada de las ambulancias, sobre todo la medicalizada, ni respecto a la asistencia médica prestada en el domicilio del paciente, ni en el traslado de éste al hospital.
 

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