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Lunes, 26 de septiembre de 2011   |  Número 17
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TRIBUNALES
NO CONSTITUYE POR SÍ MISMA UNA FICTIO CONFESSIO
La negativa a la práctica de la prueba biológica de paternidad es un indicio para determinar la filiación
La realización no lesiona ningún derecho fundamental, siempre que no exista grave riesgo para la salud del demandado

Ricardo Martínez Platel. Madrid
La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo ha desestimado el recurso de casación interpuesto por las hijas de un hombre, contra el que una mujer había presentado una demanda de paternidad, ya que el susodicho se quiso someterse a las pruebas biológicas correspondientes, lo que se considera un indicio importante para otorgar la filiación.

La mujer pedía en la demanda presentada en el juzgado de primera instancia que se dictara sentencia declarando dicha paternidad. Para asegurar la prueba ya que ante el precario estado de salud del demandado, propuso al mismo tiempo la realización de prueba anticipada consistente en la investigación biológica de la paternidad. El juzgado aprobó la prueba, pero el hombre no prestó su consentimiento, alegando que constaba en el Registro Civil el nombre de otro hombre como padre. Sin embargó el juzgado desestimó el asunto, ya que aunque la negativa a someterse a la prueba biológica no constituía por sí misma una fictio confessio, suponía un valioso indicio que puesto en relación con otros medios aportados, podía revelar una falta de colaboración con la justicia para determinar la paternidad, pero no se había probado la relación de la madre con el demandado.

La demandante recurrió en apelación y la Audiencia Provincial de Oviedo estimó el recurso y declaró la paternidad del demandado, ya fallecido, siendo sustituido procesalmente por sus hijas. En dicha sentencia se estimaba el recurso porque el nombre que figura al margen de la inscripción en el Registro se introdujo cinco años después de haber contraído matrimonio con la madre y conserva los apellidos maternos, así como por la negativa a someterse a las pruebas de ADN. Las hijas del demandado interpusieron entonces un recurso extraordinario por infracción procesal, que ha sido desestimado por el Tribunal Supremo.

El fallo del alto tribunal recuerda que la prueba de paternidad se solicita cuando se considera útil, pertinente y posible, siempre que haya razones para pensar que en el futuro será imposible su práctica si no se toman las medias de aseguramiento. Además, señala que el Tribunal Constitucional ha venido sosteniendo que la realización de la prueba biológica en los procesos de filiación no lesiona ningún derecho fundamental y que han de realizarse siempre que no exista riesgo grave para la salud del demandado, que sea una medida judicial proporcionada adecuadamente con la intromisión a los derechos fundamentales que dicha prueba comporta. Sin embargo, no puede obligarse al demandado a someterse a las mismas cuando se opone o cuando existes razones excepcionales que justifican la negativa. La negativa no determina en sí la filiación, pero se permite la atribución de la paternidad “siempre que existan otros indicios y la prueba de ésta no se haya obtenido por otros medios”.
 

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