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Martes, 22 de febrero de 2011   |  Número 4
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SENTENCIAS COMENTADAS
DE FECHA de 9 de septiembreDE 2010
La práctica de lasik empeoró notablemente la agudeza visual de la paciente
Sentencia de la Audiencia Provincial de Valladolid núm. 236/2010, (Sección 3ª)

La Sección 3ª de la Audiencia Provincial de Madrid ha estimado parcialmente el recurso interpuesto por una paciente por daños y perjuicios como consecuencia del agravamiento que de su enfermedad ocular y deficiencia visual comportó la cirugía lásik.

La operación consistió en una queratomileusis en ambos ojos asistida con láser Excimer Lasik, que tenía por objeto la corrección de la miopía magna y astigmatismo que padecía con anterioridad, intervención que lejos de corregir dichos padecimientos provocó su agravación tras ser sometida por otros facultativos a posteriori a diversos tratamientos correctores.

De la prueba existente, respecto del ojo derecho, y a tenor de las propias anotaciones realizadas por el demandado, la paciente mostró buena colaboración, pese a lo cual se advirtió por el cirujano al inicio que miraba algo desviado y en esas condiciones decidió realizar la ablación sobre el eje visual de la paciente, considerando que la desviación era leve. Esa mirada desviada, explicó el perito durante la práctica de la prueba, se debía a que presentaba el llamado ángulo de Kappa, no coincidiendo el eje visual con el centro pupilar, siendo una complicación que con relativa frecuencia se presenta en este tipo de cirugía.

El perito explicó que no constituyó un hecho que per se aconsejase suspender la intervención, siendo lo recomendable reintentar un posicionamiento o alineación mas eficaz del ojo y si ello no fuere posible, realizar la ablación con centrado en el centro pupilar. Sin embargo el demandado, lejos de suspender la intervención para medir con exactitud la entidad del ángulo en cuestión y así adaptar el centrado o desistir de operar, de reintentar un nuevo posicionamiento o alineación mas eficaz o de realizar la ablación centrando en el centro pupilar, prosiguió la operación y realizó la ablación tomando como referencia el eje visual de la paciente. Asumió así el riesgo que ello conllevaba y produjo una ablación descentrada con las consecuencias de disminución de la agudeza visual y problemas ópticos.

En lo relativo al ojo izquierdo, el perito expuso que resultaba aconsejable proseguir con la cirugía, dado que de lo contrario se produciría una anisometropía o gran diferencia de graduación entre ambos ojos que no suele ser tolerada binocularmente en pacientes con gran miopía. Se inició por tanto la intervención acto seguido en este ojo izquierdo y se reprodujo el mismo problema de ablación descentrada, mas motivada en este caso no por el ángulo de Kappa sino por una mala fijación de la paciente, que movía el ojo continuadamente, involuntaria e incontroladamente, hasta el punto de tenerse que parar unas de 10 veces la intervención, según las anotaciones del propio cirujano.

Para tales casos a tenor del informe pericial, en que pese a repetirse las instrucciones e intentar calmar al paciente no se consigue que éste fije correctamente la mirada, se aconseja, si no cuenta el láser con el sistema eye-traker, tal y como sucedía en el presente caso, bloquear el movimiento ocular mecánicamente mediante una pinza, hemostetas o anillo de Thorton, realizando de esa forma una especie de eye-traker manual. Nada de eso hizo el demandado, sino que detuvo y prosiguió la intervención unas diez veces con el resultado de una ablación también descentrada.

En consecuencia, la Audiencia ha entendido que no se pusieron en juego por el facultativo los medios y técnicas precisos para evitar el descentramiento en la ablación de las córneas que en ambos ojos se presentó como previsible y que podía haberse evitado.

Sentencia de la Audiencia Provincial de Valladolid núm. 236/2010, (Sección 3ª), de 9 de septiembre.

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