Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.

Lunes, 24 de enero de 2011   |  Número 2
Acceda a nuestra hemeroteca

SENTENCIAS COMENTADAS
De fecha 2 de noviembre de 2010
La realización de una histerectomía y doble anexectomía estaba indicada
Sección 4ª de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo

La Sección 4ª de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo ha desestimado el Recurso interpuesto por una paciente frente a la Administración por los daños y perjuicios ocasionados por el anormal funcionamiento de los servicios sanitarios.

La paciente ingresó en fecha 2 de octubre de 2000 por intervención quirúrgica en el Hospital, con el diagnóstico previo de miomas uterinos. Se le practicó histerectomía total con doble anexectomía, constando en la evolución postquirúrgica: anemia postquirúrgica corregida con transfusión de tres unidades de concentrado de hematíes, cistitis tratada con noroxin, el resto normal. El diagnóstico completo fue de cerviz sin lesiones, endometrio proliferativo, leiomiomas de útero, trompas y ovarios sin lesiones histológicas significativas, describiéndose en el examen macroscópio de la pieza extirpada varios miomas, siendo el mayor de 6 cm. Fue dada de alta el día 11 de octubre de 2000.

El 13 de octubre de 2000, la recurrente reingresó por dolor abdominal y cólico uretral derecho, y tras las pruebas correspondientes e interconsulta en Urología, el diagnóstico clínico fue hematoma en cúpula vaginal, ureterohidronefrosis derecha, y cólico uretral derecho, siendo el tratamiento realizado de apertura de cúpula vaginal, colocación de pig-tail en uréter derecho y analgésicos, constando que se objetivó dilatación de todo el trayecto uretral y de la pelvis renal sin localizar ningún punto claro de obstrucción. Fue dada de alta con tratamiento.

En enero de 2001 le fue retirado el catéter pig-tail. Durante los meses de enero, febrero, marzo y junio de 2001 las revisiones fueron normales salvo la del 26 de febrero que tuvo que ir a urgencias por dolor lumbar izquierdo.

En febrero de 2002 se hizo nerograma isotópico, y en las urografías de marzo de 2002 se observó ectasia bilateral, siendo normales las urografías de junio de dicho año. En enero y febrero de 2003 se le hicieron las revisiones, y en mayo de 2003 se practicó urografía.

El 8 de julio de 2003 ingresó en el Servicio de Urología, donde se le practicó una ureterrenoscopia y dilatación de uréter sacro con balón más colocación de pigtail, siendo dada de alta el 9 de julio de 2003.

El 15 de diciembre de 2003 volvió a ingresar por estenosis del uréter pelviano derecho, realizándose por ello una ureterocistoneostomía derecha. Fue dada de alta a los 5 días.

La Sala, se encuentra con varios informes periciales médicos, de los cuales el aportado por la recurrente es el único que mantiene la existencia de una mala praxis médica, no siendo conforme a la lex artis la asistencia sanitaria prestada en el Hospital a raíz de la histerectomía con doble anexectomía y las secuelas que como consecuencia de dicha intervención padeció. Frente a dicho criterio, el resto de los informes médicos señalaron que la asistencia sanitaria a la recurrente fue conforme a la lex artis, por lo que teniendo en cuenta de forma especial los emitidos por los Peritos Judiciales, según criterio jurisprudencial, se deduce por la Sala que la realización de la histerectomía más doble anexectomía estaba indicada, siendo correcta la decisión de extirpar útero y ovarios así como el alta dada el 10 de octubre de 2000, sin que la demora en el diagnóstico de la complicación ureteral haya influido en las secuelas.

Dado lo anterior, la Sala concluye que el diagnóstico inicial fue correcto, siendo el tratamiento el adecuado y conforme a la lex artis, sin existencia de prueba que demostrase la supuesta falta de desatención de la recurrente, por lo que no puede tener favorable acogida el presente recurso.

Sentencia del Tribunal Supremo, Sala de lo Contencioso-Administrativo, (Sección 4), de 2 de noviembre de 2010.


 

| La información que figura en esta edición digital está dirigida exclusivamente al profesional destinado a prescribir o dispensar medicamentos por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación |

© 2004 - 2021 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.
agencia interactiva iberpixel.com