Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.

Lunes, 19 de noviembre de 2012   |  Número 36
Acceda a nuestra hemeroteca
sentencias comentadas
Sentencia de 17 de Septiembre de 2012, del Tribunal Supremo (Sala de lo Contencioso-Administrativo, Sección 4ª
La utilización de los fórceps era necesaria por la bradicardia apreciada en el feto

La Sección 4ª de la Sala Contencioso Administrativa del Tribunal Supremo ha desestimado el Recurso de Casación interpuesto por los padres de un recién nacido frente a la sentencia dictada por la Sección Novena de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que desestimó el recurso contencioso-administrativo interpuesto por la asistencia médica recibida en un centro hospitalario durante el parto de la recurrente, que provocó graves secuelas en el recién nacido, solicitando una indemnización de 900.000.-€.

La gestante tras seguimiento de un embarazo con normalidad en la madrugada del 6 de Julio de 2003 acudió a urgencias con fuertes contracciones. Se apreció una gestación de 39,4 semanas de duración, bolsa íntegra, cérvix blando y borrado con 2 cm de dilatación y presentación cefálica.

El protocolo de acogida por el Servicio de Obstetricia se inicia a las 05:30 horas, la paciente tiene un test de Bishop de 7, con una dilatación de 2 cm y borramiento del cuello del 80%. A esa misma hora se procede a realizar anmiorrexis artificial saliendo una cantidad normal de líquido y señalándose que hay contenido meconial de dicho líquido amniótico que se mide con tres cruces. Se inicia monitorización de la FCF a las 05:30 horas apreciándose inicialmente, entre las 05:30 horas y las 05:40 horas un trazado compatible con la presencia de deceleraciones variables posiblemente relacionadas con la anmiorrexis y una compresión puntual del cordón, sin significado patológico. La analgesia epidural se aplica a partir de las 05:45 horas y a las 06:00 horas se avisa al ginecólogo de guardia. Se conduce dilatación con goteo de oxitocina y analgesia epidural. La monitorización fetal es normal con buena variabilidad, apareciendo solo alguna pérdida de foco y quizá un dip tipo II, pero sin bradicardias puntuales sostenidas ni señales alarmantes de ninguna clase.

El período de dilatación transcurre con normalidad, pasando al paritorio en dilatación completa. El periodo expulsivo transcurre inicialmente con normalidad, pero pasados unos 15 minutos, aparece una bradicardia mantenida durante 3-4 minutos en el trazado de FCF que se consideró una amenaza de pérdida de bienestar fetal, optándose por la extracción mediante fórceps que se realiza en dilatación completa y presentación cefálica en plano III-IV en posición occipitoiliaca derecha posterior, tractor rotador de 30 grados y practicándose previamente una episiotomía media lateral derecha. Se produjo además un desgarro en cara lateral izquierda de la pared vaginal que requirió sutura. El nacimiento se produjo a las 09:34 horas. El alumbramiento fue manual y la placenta presentaba las membranas íntegras.

El bebé pesó al nacer 3.560 gr, tuvo un Apgar de 7 y 8 y el pH de vasos umbilicales fue de 7,18 en arteria y 7,22 en vena.En mayo de 2004 el paciente es revisado en el servicio de Neurología para valoración de encefalopatía epiléptica refractaria. En el EEG se aprecian signos de afectación cerebral localizada en hemisferio cerebral izquierdo, con supresión de actividad basal y anomalías epileptiformes y actividad normal de hemisferio cerebral derecho. Sufre reagudizaciones y sigue tratamiento con ácido valproico, carbamacepina y Salibrex además de fisioterapia y estimulación. Se consigna diagnóstico de encefalopatía epiléptica secundaria y a isquemia perinatal con infarto hemisférico cerebral izquierdo y epilepsia parcial secundaria.

De la prueba practicada quedó acreditado, con los números informes periciales, la necesidad de utilizar fórceps debido a la bradicardia mantenida que presentaba, colocando al feto en riesgo de pérdida fetal, actuando en todo momento de conformidad con los protocolos de la SEGO. Asimismo, las diversas señales que presentaba el bebé en su cuerpo descartaban una errónea colocación de los fórceps.

La Sala concluye que, “el sufrimiento fetal o la perdida de bienestar fetal del feto representa una situación de riesgo muy grave, que motiva la actuación médica en las posibilidades que permitan avanzar y terminar el parto y, que puede generar daños que entran, desgraciadamente, dentro de los escenarios posibles que los avances de la ciencia médica no han podido desterrar del todo ni aún utilizando los mejores de los profesionales ni las posibilidades de detección más avanzadas. No hay daño desproporcionado atendiendo al resultado, ya que el mismo entra dentro de una esfera posible que se ha de evitar pero que no es posible en todos los caso, como desgraciadamente ha ocurrido”

| La información que figura en esta edición digital está dirigida exclusivamente al profesional destinado a prescribir o dispensar medicamentos por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación |

© 2004 - 2021 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.
agencia interactiva iberpixel.com