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Viernes, 11 de enero de 2013   |  Número 39
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sentencias comentadas
Sentencia del Tribunal Supremo (Sala de lo Contencioso-Administrativo, Sección 4ª) de 20 de Noviembre de 2012
Las circunstancias daban como indicativo correcto el uso de fórceps

La Sección 4ª de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo ha desestimado el recurso de Casación de los padres de un menor, por entender que las secuelas padecidas por su hijo son consecuencia de la deficiente asistencia sanitaria dispensada por los servicios sanitarios públicos, solicitando por ello una indemnización de 600.000.-€.

La reclamante, primigesta, tras una gestación controlada y realización de tres controles ecográficos, todos ellos informados como normales, ingresó por contracciones en el Hospital, con síntomas de parto, en la madrugada del día 16 de agosto del año 2003.

Se realizó la monitorización intraparto desde el ingreso hasta la extracción fetal, abriéndose el partograma a las 3,45 horas, que reflejaba “dilatación de 3-4 cm, frecuencia cardiaca de 150 l.p.m.; rotura de bolsa espontánea; líquido claro; frecuencia de contracciones 2. No oxitocicos. Controlada dilatación, frecuencia cardiaca fetal, tensión arterial y temperatura materna”. se aplicó oxitocina, se practicó anestesia epidural, apareciendo fiebre sobre las 7 horas por lo que se le trató del estreptococo con antibiótico. El parto fue atendido por una Dra. residente de cuarto año y una Dra. residente de primer año.

A las nueve horas, tuvo lugar la expulsión mediante la aplicación de fórceps en IV plano y occipito púbica por alivio expulsivo, no colaboración materna, y alteración de la frecuencia cardiaca fetal. Teniendo lugar el alumbramiento espontáneo de un recién nacido hombre, de edad gestacional de 39,5 semanas, 4240 gramos de peso, con un test de Apgar de 6 al primer minuto y de 8 a los cinco minutos y un pH al nacimiento de 7.19.

El recién nacido fue trasladado a Neonatología por fiebre materna intraparto, anoxia leve y ser grande para su edad gestacional. La asfixia neonatal leve fue adecuadamente revertida. Tras la exploración física y exámenes complementarios se aplicó el tratamiento correspondiente, al igual que las exploraciones complementarias realizadas previamente al alta, los procedimientos diagnósticos y terapéuticos, las recomendaciones y los diagnósticos:" Recién nacido grande para su edad gestacional. Anoxia perinatal leve. Fiebre materna intraparto. Neumotórax derecho, convulsiones, hipocalcemia, hemorragia subependimaria derecha y Cefalohematoma parietal derecho.

El Instituto Aragonés de Servicios Sociales ha reconocido al menor una minusvalía del 44%, estableciéndose como afecciones que presenta y que son causa de valoración: hemiparesia izquierda por Hemorragia intracerebral de etiología sufrimiento fetal perinatal. Grado de discapacidad de 53% en la revisión de abril de 2008.

La Sala tras analizar la diferentes pruebas considera que no que se ha acreditado la necesaria relación de causalidad entre el funcionamiento del servicio y la lesión. Se desconoce cual fue la concreta causa de las lesiones que sufrió el recién nacido, advirtiéndose en el informe del Servicio de Pediatría que "lesiones cerebrales que cursan con infarto en el sistema SNC (Sistema Nervioso Central) en el periodo neonatal no siempre tienen como etiología la asfixía perinatal", y por otra parte, aunque los Dres. no descartaron que atendiendo a la lesión sufrida el fórceps pudiera ser el factor causa, también señalaban que esa asociación es muy improbable.

En cualquier caso, atendiendo a la rapidez con la que debía ser terminado el parto, por alivio expulsivo, no colaboración materna, y alteración de la frecuencia cardiaca fetal, el uso de fórceps era el mas rápido y preferente al darse las circunstancias para ello descritas en el ultimo informe, una vez valorada la situación por la médico interviniente especialista en obstetricia y ginecología, consiguiéndose el resultado deseado de rápido término del parto. No consta que en la técnica de aplicación del fórceps se incurriera en error o mal uso, ni existen datos que permitan concluir que las lesiones que luego fueron causadas fueran debidas al mal empleo del instrumento, por lo que no existe defectuosa actuación administrativa.

Por otra parte, ninguno de los informes periciales obrantes en autos, concluye que debió excluirse el uso del fórceps. Por el contrario, las circunstancias presentes daban como indicación correcta a seguir la de su uso. No cabe por tanto concluir que la decisión médica de empleo de fórceps fuera erronea sino todo lo contrario, pues el médico actuó conforme los actuales conocimientos de la ciencia médica aconsejaban, eludiendo acudir a la intervención quirúrgica de cesárea, como primer mecanismo para terminar el parto y acudiendo al empleo del fórceps.

 

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