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Viernes, 11 de enero de 2013   |  Número 39
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TRIBUNALES
SENTENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO
Las farmacias no se heredan si los descendientes carecen de titulación
Para poder ser interesado en los procedimientos se precisa tener la condición de licenciado

Redacción. Madrid
La Sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo (TS) ha dicho en una sentencia que confirma otra dictada por el Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia (TSJRM) que los descendientes de un farmacéutico fallecido no pueden aspirar a heredar la oficina de farmacia si carecen de esta titulación.

La sentencia del alto tribunal, señala que la Sala de lo Contencioso del TSJRM desestimó en marzo de 2011 el recurso presentado en 2007 por los herederos de un farmacéutico contra la orden de la Consejería de Sanidad murciana de octubre de 2006 que declaró concluso el expediente de apertura de una oficina de farmacia en Cartagena.

La sentencia del TSJRM señalaba que el Colegio Oficial de Farmacéuticos de la Región de Murcia acordó el 31 de enero de 1994 paralizar el expediente de apertura instado por el que después fallecería hasta que se resolvieran de manera definitiva en vía administrativa y jurisdiccional otros expedientes que tenían prioridad y que proyectaban abrir farmacias en Cartagena.

El padre de los ahora solicitantes recurrió la decisión, lo que fue desestimado por la consejería en febrero de 1995, y contra esa orden formuló otro recurso, en este caso ante la Sala de lo Contencioso del TSJRM, donde no prosperaron sus pretensiones. En octubre de 2005 reiteró su solicitud de alzamiento de la medida de paralización y pidió asimismo que se continuase con la tramitación del expediente, pero la Junta de Gobierno del Colegio de Farmacéuticos no accedió a ello y mantuvo la paralización.

El acuerdo fue recurrido en alzada, si bien el 14 de julio de 2005 falleció el solicitante, por lo que el 24 de octubre de 2006 la consejería dictó una orden que declaró concluso el expediente y acordó su archivo por causa sobrevenida durante su tramitación.

Esta decisión fue apelada ante la misma Sala, que, al desestimar la reclamación, señaló que "es obvio que para poder ser interesado en estos procedimientos se precisa tener la condición de licenciado en farmacia, por lo que el fallecido era el único que podía formular la solicitud y, en consecuencia, el legitimado para actuar como parte y hacer valer sus derechos". "Una vez fallecido -añadía-, el procedimiento, en lo que a él respecta, carece totalmente de objeto, por lo que no puede cumplirse su finalidad porque ya no se le puede adjudicar la farmacia y, por tanto, existe una causa de terminación del procedimiento por razones sobrevenidas y no es posible que sus herederos se subroguen en su posición".

Ahora, al confirmar la sentencia del TSJRM, el TS condena en costas a los recurrentes, aunque limita a 3.000 euros la cantidad que podrá reclamar el abogado de la Comunidad de Murcia como honorarios.

 

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