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Lunes, 18 de abril de 2011   |  Número 8
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SENTENCIAS COMENTADAS
1 DE DICIEMBRE DE 2010
Las intervenciones de naturaleza mixta determinan la aplicación de un contrato de medios
Sentencia de la Audiencia Provincial de Asturias núm. 443/2010 (Sección 4ª)

La Sección 4ª de la Audiencia Provincial de Asturias ha confirmado la Sentencia dictada por el Juzgado de 1ª Instancia nº 2 de Oviedo, que desestimaba la reclamación de cantidad interpuesta por una paciente contra unos facultativos especialistas en cirugía plástica, debido a las cicatrices que le ocasionaron las intervenciones quirúrgicas y por la insatisfacción en el resultado obtenido.

La paciente, en el mes de Octubre del año 2004, contactó con la facultativa demandada debido la obesidad mórbida que presentaba, llegando a pesar 100 kilos con una estatura que no superaba el metro y medio. Estas circunstancias le ocasionaban serios problemas físicos que se agravaban con problemas emocionales, lo que la indujo a contratar los servicios de la doctora demandada a fin de practicarse una mamoplastia y una abdominoplastia, cuyo objetivo consistía en corregir los problemas físicos reduciendo mamas y estómago.

Las intervenciones quirúrgicas se practicaron en dos fases; con fecha 11 de mayo de 2005 se sometió a la mamoplastia y el día 14 de diciembre de 2005 se procedió a efectuar la abdominoplastia. Una vez concluidas las operaciones, la paciente continuó acudiendo a la consulta de la doctora por dos motivos; para mejorar el aspecto externo de las cicatrices resultantes de las intervenciones, y para practicarse una liposucción de muslos a fin de obtener un resultado armónico desde el plano físico. No obstante, las relaciones entre médico y paciente finalizaron en el año 2007 habida cuenta la insatisfacción de
la demandante con el resultado de las operaciones, por lo que decidió cambiar de profesional, acudiendo a otras clínicas de reconocido prestigio nacional, cuyo resultado se desconoce en la medida en que la actora no aportó los informes médicos emitidos por dichas clínicas.

De la prueba practicada en el procedimiento quedó acreditado - haciendo especial hincapié en el Informe emitido por el Perito Judicial, médico especialista en cirugía plástica y estética – que las intervenciones quirúrgicas practicadas no solo perseguían una finalidad satisfactoria, sino también reparatoria, pues la paciente padecía una gigantomasia, diagnosticada por su traumatólogo, al que había acudido hacía años, y que éste relacionaba con un dolor de espalda padecido por la demandante. Asimismo, el abundante abdomen generaba dificultades para atender sus necesidades fisiológicas.

Por consiguiente, la Sala calificó el contrato entre médico y paciente como de naturaleza mixta, pues no se hallaban ante una relación contractual de resultados, sino también de medios. Y aún cuando el vínculo jurídico-médico hubiere sido exclusivamente de resultados, nos recuerda la Sala, la nueva
orientación dogmática promulgada por el Tribunal Supremo al respecto, indicando que “la distinción entre obligación de medios y de resultado no es posible mantenerla en el ejercicio de la actividad médica, salvo que el resultado se pacte o garantice en los supuestos más próximos a la llamada medicina voluntaria cuyas diferencias tampoco aparecen muy claras en los hechos, sobre todo a partir de la asunción del derecho a la salud como una condición de bienestar en sus aspectos psíquico y social, y no sólo físico”.

Desde el punto de vista de la praxis médica, la Sala valoró la actuación de la facultativa conforme con la lex artis, apoyándose en las conclusiones alcanzadas por el Perito Judicial, que calificó el resultado de “óptimo” y “excelente”.

Asimismo, durante el plenario se demostró que la paciente estaba informada de los riesgos y complicaciones de las distintas intervenciones quirúrgicas, y el pronóstico de ambas, recogiéndose expresamente en los consentimientos informados que no se garantizaba un resultado concreto.

Finalmente, la Sala absuelve a los tres facultativos; a la doctora que practicó las intervenciones por haberlas desarrollado sin infracción de la lex artis y a los otros dos facultativos, con quienes compartía clínica, por no ostentar la legitimación pasiva necesaria para comparecen en el procedimiento, habida cuenta que no tuvieron participación alguna en la asistencia sanitaria.

Sentencia de la Audiencia Provincial de Asturias núm. 443/2010 (Sección 4ª), de 1 de diciembre.

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