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Lunes, 21 de noviembre de 2011   |  Número 21
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TRIBUNALES
LA FALTA DE CI SUPONE UNA INFRACCIÓN DE LA LEX ARTIS
Los médicos también deben ser informados cuando van a ser operados
El Supremo considera que “no es lógico” que no se le explicaran a un paciente los riesgos de una operación porque era pediatra

Ricardo Martínez Platel. Madrid
Ni la legislación ni la jurisprudencia discriminan la obligatoriedad del consentimiento informado en función de la profesión del paciente. De esta forma, la Sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo ha estimado el recurso de casación que interpuso un pediatra, que no fue bien informado al deducir que conocía los riesgos de la intervención a la que iba ser sometido por ser médico de profesión.

El fallo recoge que la información ofrecida al paciente no fue completa, puesto que no se le planteó la posibilidad de un tratamiento distinto (en este caso una práctica de la intervención de modo distinto) y la posible consecuencia de la paraplejia que sufrió. Según el alto tribunal “no es lógico deducir del hecho de que el actor sea médico pediatra la consecuencia de que hubiera de tener conocimiento de los riesgos de la intervención quirúrgica a la que se sometía”.

El Supremo recuerda que la falta o insuficiencia de la información debida al paciente constituye en sí misma una infracción de la “lex artis ad hoc” que lesiona “su derecho de autodeterminación al impedirle elegir con conocimiento y de acuerdo a sus propios intereses y preferencias entre las opciones vitales que se le presentan”. Tras la intervención, el hombre presenta una “paraplejia y un estado compatible con una situación de inestabilidad hemodinámica seguramente debida a sangrado profuso en la cirugía” no por mala praxis, sino porque su médula no ha soportado las tracciones vertebrales consustanciales a esta operación.

El fallo recoge la estimación en parte del recurso contencioso administrativo y el derecho del paciente a ser indemnizado por la Administración General de Cataluña con 24.000 euros, por la relación causal existente entre la inadecuada información que se le ofreció y el resultado dañoso y perjudicial que padece.

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