Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.

Lunes, 06 de febrero de 2012   |  Número 26
Acceda a nuestra hemeroteca
EN PORTADA
ENTREVISTA A ANTONIO DÍEZ MURCIANO, PRESIDENTE DE LA COORDINADORA DE MÉDICOS DE HOSPITALES
“Los protocolos administrativos son un handicap para que el médico denuncie las agresiones”
Considera que es un éxito que se haya conseguido que se considere un delito y no una falta

Ricardo Martínez Platel.
Antonio Díez Murciano es una voz autorizada para hablar de Derecho Sanitario. Tiene más de tres décadas de experiencia en el sector y es presidente de la Coordinadora de Hospitales, secretario autonómico de Estudios, Documentación y Publicaciones CSI.F Andalucía y miembro de la junta directiva de la Asociación Andaluza de Derecho Sanitario.

Antonio Díez Murciano.

Con una experiencia de más de 30 años en el sector, ¿cómo ha visto la evolución del Derecho Sanitario en este tiempo?
Ha habido un “boom” tremendo. El Derecho Sanitario tiene una cabeza visible que es Ricardo de Lorenzo y se ha ido sumando gente preocupada por esta rama, porque es algo completamente diferente a los “otros Derechos”. Es una auténtica especialidad, por la cantidad de connotaciones que atesora, sobre todo laborales. Hay una cuestión muy significativa que es que las modificaciones que se producen en Derecho Sanitario son numerosas y reiteradas. Es raro el mes que no sale un nuevo decreto o una resolución, por lo que el conocimiento de la parte laboral es muy complicado. Y coexisten los tres regímenes fundamentales: el Derecho Laboral, el Derecho Estatutario y el Funcionario.

Uno de los temas candentes y polémicos siempre es el asunto de las guardias médicas.
Las guardias médicas no existen. Desde la aprobación del Estatuto Marco, debe abolirse esa nomenclatura. De lo único que se habla en ese texto es de jornada ordinaria y jornada complementaria, destinada a realizar servicios urgentes que no puedan hacerse con la jornada ordinaria y no pueden sobrepasar las 48 horas semanales. Es decir, que en principio sólo podría haber 13 horas más de jornada complementaria. Sin embargo, la Administración no cumple estos preceptos, porque no puede permitirse perder las guardias médicas. Con ese nombre genérico engloba una serie de horas, sin límite ninguno, aun precio módico. Estamos ante una situación autárquica. Además, en Andalucía hay dos cuestiones fundamentales y básicas, como son la jubilación obligatoria a los 65 años de todo el mundo y la exclusividad, que es una vergüenza. Hay en lugares, donde se está aplicando la ley 31/91, norma que ha permanecido oculta durante muchísimo tiempo, porque la Administración no le interesa su aplicación. Ya que todo aquel que tenga una actividad pública pueda compatibilizarlo con una actividad privada y percibir un complemento específico, siempre que éste no supere el 30 por ciento de las retribuciones básicas. En Andalucía continuamos exclusivos, con el agravante de que hace un par de años sacaron un decreto que reconoce la compatibilidad para los altos cargos, para aquellos que se llaman servidores públicos de la Administración. Sin embargo, todo el personal estatutario sanitario es incompatible y exclusivo, no pueden trabajar en ningún otro sitio.

Otro asunto que ha tenido repercusión en Andalucía ha sido la Unidad de Gestión Clínica en el ámbito hospitalario.
Hay constituida y aprobada por decreto una Unidad de Gestión Clínica de Atención Primaria y de Salud Mental en 2006. El conflicto surgió antes del verano, cuando querían aprobar un decreto, mediante el cual se implantara también una Unidad de Gestión a nivel hospitalario. Esto fue motivo de muchas controversias entre los sindicatos, que nos manifestamos en contra, no tanto por lo que supone la Unidad Clínica de Gestión, sino por el contenido que tenía en cuanto a el nombramiento de los jefes de gestión, cuáles iban a ser los cargos directivos y porque quedaba reducida la representatividad del resto de los trabajadores, incluso de los sindicatos, en esta nueva fórmula. El problema más importante que había es que el director decidía absolutamente todo, hasta cuestiones como el periodo de vacaciones, horarios, quedando abolida la protección sindical. Se había convertido en un ámbito cerrado donde sólo había tres directivos. Los sindicatos estuvimos de acuerdo en la mesa sectorial y la Administración retiró la propuesta. Eso no quiere decir que no se sigan constituyendo Unidades de Gestión Clínica, puesto que hasta ahora, incluso sin el decreto se seguían formando en Andalucía. Lo importante es que no se van a regir por la normativa por la que los trabajadores eran un cero a la izquierda en cualquier tipo de decisión.

¿Qué opina de la subasta de fármacos?
Este asunto tiene unas connotaciones que requieren una puntualización. En Andalucía, lo que no se entiende es que haya una limitación de fármacos, como ha salido ahora, y siga manteniendo 35 grupos farmacológicos, que solamente se dispensan en esta autonomía. Dicen que lo que pretende es ahorrar, lo que no nos parece mal, pero se mantienen por una cuestión política, cuando en el resto del país no se consideran necesarios. Ahora hay una especie de guerra entre genéricos o principio activo y otros nombres comerciales. Lo que se ha aprobado es que exista un catálogo de medicamentos que no se pueden exigir. Aunque si un paciente quiere uno determinado porque lleva mucho tiempo utilizándolo, debe pagar la diferencia entre el precio del genérico y lo que vale el otro que tiene nombre comercial. Ante esta situación, los laboratorios no investigarán nada, porque no podrán gastarse el dinero en unas patentes que luego no va repercutir en ellos. Yo no estoy de acuerdo en que los medicamentos genéricos sean exactamente iguales que los otros. Para mí, los medicamentos con nombre comercial ofrecen unas garantías que probablemente no tienen los genéricos.

¿Los profesionales sanitarios se encuentran protegidos por las leyes ante las agresiones?
Mi sindicato, el CSIF, fue pionero en el tema de las agresiones. Realizamos un decálogo hace muchos años para prevenir y evitar. En mi opinión, los jueces lo están tratando bastante bien, porque se ha conseguido que se considere un delito y no una falta. Pero hay otro problema. Existe un protocolo administrativo que debe ponerse en marcha cada vez que se producen, pero cuando llega el momento de enfrentarse a la Justicia, el agredido se sienta al lado del agresor. El agresor y su familia ven perfectamente al agredido. Esto es un hándicap importante que provoca que muchos de los agredidos desistan a la hora de denunciar.

Muchos médicos no se encuentran respaldados en la objeción de conciencia.
El testamento vital tiene sus pros y sus contras. Su grave problema es que se realiza cuando uno se encuentra en unas condiciones físicas óptimas y con unas expectativas que no son las que van a concurrir cuando se tenga que aplicar. La objeción de conciencia es uno de los derechos fundamentales que puede tener una persona, por lo que responsablemente ejercida debe ser mantenida y respetada por la Administración.

¿Por dónde cree que pasa el futuro del Derecho Sanitario?
Pasa por una profundización, por una especialización que ya existe a través de alguna cátedra en Derecho Sanitario. Por sus connotaciones laborales, con una amalgama de profesionales tan variado (en Sanidad existen muchos colectivos diferentes) que requieren un tratamiento muy determinado.

¿Cómo valora a la Asociación Andaluza de Derecho Sanitario?
Estamos bajo la protección de la Asociación Española de Derecho Sanitario. La asociación andaluza nace a consecuencia de la gran diversidad que existe de normativa autonómica, fundamentalmente en Andalucía en relación con la norma estatal. Por eso Ricardo de Lorenzo vio conveniente que sería interesante su creación, para conocer los ingredientes específicos que tiene la comunidad.


 

| La información que figura en esta edición digital está dirigida exclusivamente al profesional destinado a prescribir o dispensar medicamentos por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación |

© 2004 - 2021 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.
agencia interactiva iberpixel.com