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Lunes, 11 de julio de 2011   |  Número 14
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SENTENCIAS COMENTADAS
Sentencia del TS (Sala de lo Contencioso, Sección 4), de 25 de abril de 2011
Los protocolos de la SEGO del año 2002 no exigían la realización del triple cribado

La Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo ha desestimado el Recurso de Casación interpuesto por la representación procesal de los padres de una menor al entender que no concurren los requisitos para que se declare la responsabilidad Patrimonial del Estado, tras no haberse detectado el síndrome de Down de una menor durante el curso del embarazo.

La paciente de 35 años de edad, acudió durante la gestación a ocho consultas prenatales en el Centro de Salud, una en cada uno de los meses de enero, febrero, marzo, abril y mayo de 2002, y tres consultas en junio de 2002. A parte, durante ese tiempo, se realizaron analíticas (hemogramas, orinas y bioquímicas completas) cuyos resultados fueron normales. Se realizó el Test de O' Sullivan, que dio un resultado negativo, y pruebas de serología.

También se realizaron tres ecografías: la primera, el 3 de enero de 2002, correspondiente a la 11 semana de gestación, donde se señaló que no se visualizaban marcadores de cromosomopatía; la segunda, el 7 de marzo de 2002, correspondiente a la 20 semana de gestación, donde se objetivaba líquido amniótico normal e indicaba que no parecía observarse anomalías fetales; y la tercera y última, el 5 de junio de 2002, correspondiente a la 33 semana de gestación, que también mostró un resultado normal.

El día 2 de julio de 2002, la paciente acudió al Servicio de Urgencias de un Hospital Universitario por sospecha de amniorrexis. Tras ser explorada y realizarse un registro cardiotocográfico, fue dada de alta con las recomendaciones pertinentes.

Con fecha 4 de julio de 2002, la paciente acudió a urgencias, refiriendo rotura espontánea de bolsa; ingresó a las 17.45 horas y el parto, a término, se induce con oxitocina. El periodo de dilatación fue monitorizado y transcurrió con normalidad, siendo también normal el periodo expulsivo, alumbrando, a las 20.05 horas del día 5 de julio de 2002, una niña de 3030 gramos de peso, con un Test de Apgar de 9 al minuto y de 10 a los cinco minutos. Se señaló sospecha de síndrome de Down. El puerperio transcurrió con normalidad y la paciente y la niña fueron dadas de alta el día 8 de julio de 2002.

Con fecha 26 de julio de 2002, se confirma la existencia de una trisomia primaria del cromosoma 21 (síndrome de Down), y con fecha 20 de agosto de 2002, se diagnostica que la niña presentaba una comunicación interauricular tipo "ostium secundum" pequeña y una comunicación interventricular perimembranosa pequeña.

La Sala determina que los protocolos de la SEGO vigentes al año 2002 no exigían la realización del triple cribado, sino que aconsejaban realizar "uno de los siguientes procedimientos de cribado, de forma aislada o combinada:
- cribado bioquímico del segundo trimestre basado en la determinación de a-fetoproteína y gonadotropina coriónica humana ( ...)
- cribado utilizando marcadores ecográficos de cromosomopatías observados en el curso de la exploración ecográfica obstétrica básica del primer trimestre y/o en la exploración ecográfica del diagnóstico prenatal del segundo trimestre."

Así pues, dichos protocolos de la SEGO aconsejaban en esas fechas realizar, de forma electiva, uno de esos procedimientos, de forma aislada o combinada, habiéndose realizado uno de esos métodos, el de determinación ecográfica del pliegue nucal, porque, en la experiencia del Hospital, era el más fiable en aquel momento, con mayor grado de fiabilidad que los marcadores bioquímicos de esas fechas.

Por tanto, sólo cabe concluir, a la vista del conjunto probatorio obrante en autos, que se aplicaron a la paciente los medios diagnósticos adecuados en el estado de la ciencia médica al tiempo de los hechos litigiosos y, a pesar de ello, desgraciadamente, no pudo diagnosticarse durante el embarazo el síndrome de Down que, fatalmente, tuvo la hija de los demandantes, por lo que, al amparo del art. 141.1 LRJ y PAC, el daño por el que por esta razón se reclama no pudo calificarse de antijurídico.
 

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