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Martes, 03 de mayo de 2011   |  Número 9
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EN PORTADA
ALFONSO CODÓN, ABOGADO DEL COLEGIO DE MÉDICOS DE BURGOS Y DEL CONSEJO AUTONÓMICO DE CASTILLA Y LEÓN
“Me parece lógico que el TS pretenda restringir las reclamaciones contra los facultativos”
El letrado asegura que el alto tribunal, para que haya condena, pide que “se demuestre de manera fehaciente si un médico lo ha hecho mal”

Ricardo Martínez Platel.
Con más de treinta años de experiencia en Derecho Sanitario a sus espaldas, a Alfonso Codón, abogado del Colegio de Médicos de Burgos y del Consejo Autonómico del Castilla y León, le tocado "abrir brecha" en muchos asuntos del sector. Entiende que el Tribunal Supremo haya cerrado algunas vías que existían contra los médicos y que obligue a demostrar "de una manera clara y fehaciente" que ha habido mala praxis.

Alfonso Codón.

¿Cuándo comienza su relación con el Derecho Sanitario?
Mi relación con el Colegio de Médicos de Burgos empezó hace treinta años. Yo tenía un amigo que era economista y el colegio necesitaba una asesoría de tipo jurídico-fiscal. Y así, recién terminada la carrera empecé mi colaboración. Posteriormente a mi compañero le surgieron otras ocupaciones, pero yo he seguido ininterrumpidamente desde entonces.

¿Cómo se empezó a vincular con la Asociación Española de Derecho Sanitario?
Hace muchos años que conozco a Ricardo de Lorenzo. Siempre que había reuniones de los colegios yo viajaba a Madrid. Pero a raíz de los congresos que cada año organiza la asociación, a los que siempre he acudido, entablamos una relación de amistad.

¿Cómo valora la actividad que realiza la Asociación?
La labor es muy buena. Fundamentalmente por los congresos. Año tras año realizan un trabajo excepcional. Además nos viene muy a todos los que nos movemos en este terreno, no sólo por lo que allí se cuenta, ya que más o menos lo podemos saber, sino por la relación que se establecen con otros compañeros. Es importante desde el punto de vista de la formación y también a nivel personal y profesional.

En los treinta años que tiene de experiencia, ¿cómo ha visto la evolución de la disciplina en este tiempo?
Ha habido una curva ascendente de asuntos. Antaño, era mucho más difícil que relucieran los temas en  el juzgado. Las denuncias por imprudencia existían, pero eran contadas. Sin embargo, hoy en día las reclamaciones proliferan en todos los sitios, aunque la mayoría de ellas sean poco fundadas. Han crecido los temas de responsabilidad civil. Y en Castilla y León también he apreciado un aumento de litigiosidad de los profesionales sanitarios con las empresas o con los servicios de salud correspondientes.

En algunos temas donde no había más que silencio normativo, le ha tocado crear jurisprudencia.
Efectivamente. Todos los que estamos en Derecho Sanitario en algún momento nos ha tocado abrir brecha en algunos temas. Recuerdo especialmente el asunto de los descansos en las guardias de los médicos. Ahora también nos ha tocado hacer camino en el tema de la carrera profesional, que sólo concedían a los médicos asistenciales y se han conseguido sentencias que lo reconocen a médicos de los servicios territoriales de salud. Y aquí es donde gana importancia las relaciones que establecemos durante los congresos, ya que algunos casos llevados en otras comunidades, nos orientan.

En algunos foros se comenta que la Sala Primera del Supremo sigue dos vías en cuanto a jurisprudencia relacionada con Derecho Sanitario se refiere, sin embargo también aseguran que desde 2005, sólo hay un camino. Unos mantienen una postura anclada en los años ochenta y otros más progresista.
Puede ser. Yo lo que he apreciado últimamente que el Supremo, en líneas generales, ha cerrado una vía que existía contra los médicos que antes era más amplia. No quiero decir con esto que no se pueda condenar a un médico. El Supremo lo viene acotando, cerrando un poco. Por ejemplo, antes no sólo tenían obligaciones de medios, sino también de resultados. El alto tribunal pretende restringir las reclamaciones a los médicos y a que se tenga que demostrar de una manera clara y fehaciente que el profesional ha actuado con mala praxis, lo que me parece mucho más lógico y más justo.

De hecho, ahora la obligación de resultados sólo es exigible en operaciones estéticas cuando se garantiza por contrato.
Sí, pero aun así en este terreno también está cambiando la jurisprudencia y la tendencia se inclina más hacia la obligación de medios, con algo más de rigurosidad que los médicos asistenciales normales. La medicina no son matemáticas y de esta manera el Supremo pide que se demuestre con rotundidad si un médico lo ha hecho mal para que haya condena.

Ahora las demandas van más por hacia la falta de información que hacia la mala praxis.
Sí, cuando hay ausencia de consentimiento informado y cuando existe la llamada “culpa virtual”, que ocurre cuando se realizan pequeñas intervenciones y a consecuencia de las mismas el paciente sufre un perjuicio grave. Pero lo determinante sigue siendo probar la responsabilidad.

El consentimiento informado puede ser verbal, pero muchos abogados hacen hincapié en que conste por escrito.
La ley dice que generalmente puede ser verbal. Pero exige que sea escrito cuando hay intervenciones quirúrgicas o procedimientos invasores. El no hacerlo por escrito tiene sus consecuencias, porque a veces ha habido condenas por no haber existido tal consentimiento, aunque luego se probara que el médico no actuara mal.

En cuanto a las agresiones, ¿considera que los médicos están suficientemente protegidos?
Ahora se empieza a dar a este tema la importancia que tiene. Hasta ahora no se le daba la seriedad que merece. Los colegios han tomado las riendas del asunto y siguen unos protocolos. De esta manera en cuanto nos llega una agresión a la asesoría jurídica, lo denunciamos. Y cuando se produce en la sanidad pública ya no es un delito de lesiones, sino que se considera atentado. Entre la legislación y la actitud activa de los colegios ahora el médico sí está más protegido.

Lo que sucede que la mayoría de las veces las condenas este tipo de agresiones no son superiores a los dos años, por lo que el agresor no va a prisión y así no sirve como muestra ejemplarizante de cara a la sociedad.
La pena que tiene en el Código Penal el delito de atentado es hasta cuatro años. Aunque lo normal es que pongan año y medio o menos, pero ahí quedan los antecedentes penales. Si el sujeto vuelve a repetir una agresión, sí que entra en la cárcel. Además le imponen la indemnización y las costas del juicio.

¿Qué opina de la creación de comités de ética asistencial?
Me parece bien. Porque en muchos casos evita contenciosos judiciales y es una manera más “suave” de atajar los casos. Porque las personas que están en las comisiones deontológicas son profesionales que se lo toman muy en serio.

Para concluir, quería saber su opinión de por dónde cree que pasa el futuro del Derecho Sanitario.
El futuro está ligado al desarrollo del país y ahí tenemos de ejemplo a Estados Unidos. Siempre que la sociedad progresa, el Derecho va ligado. Ahora bien, el Derecho Sanitario tiene una parcela no demasiado extensa, son dos temas fundamentales: la responsabilidad del médico frente a los pacientes y la responsabilidad de los servicios de salud frente a los usuarios y empleados.


 

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