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Lunes, 10 de octubre de 2011   |  Número 18
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sentencias comentadas
Sentencia del Juzgado de 1ª Instancia nº 58 de Madrid, de 14 de Julio de 2011
No existían datos objetivos suficientes para pensar en un posible embarazo ectópico

El Juzgado de 1ª Instancia nº 58 de Madrid ha desestimado la Demanda interpuesta por una paciente contra un Hospital por un supuesto actuar negligente por parte del personal del Hospital.

A las 23.19 h del día 3 de abril de 2009, la paciente acudió a urgencias de un Hospital sin urgencias ginecológicas por dolor abdominal en fosa iliaca de ½ hora de duración. Cuando fue examinada en esta primera visita, la demandante mencionó únicamente dolor abdominal, sin que ésta indicase que estuviera intentando quedarse embarazada, ni tampoco que 8 días antes hubiera acudido a otra clínica por metrorragia de 10 días de evolución, por lo que dado el diagnóstico diferencial e inicial con el que acudió a urgencias y el examen radiológico donde se apreciaba heces y gas, se encaminó la resolución al diagnóstico de dolor abdominal inespecífico ante la normalidad de las pruebas, por lo que se le recomendó tratamiento de Casen Fibra, así como que fuese valorada por su ginecólogo y cirujano general. Se le dio el alta a la 1.06 del día siguiente.

La paciente volvió a acudir a urgencias esa misma madrugada sobre las 2.58 horas por presentar nuevo episodio de dolor abdominal acompañado de una supuesta pérdida de conciencia. La paciente quedó ingresada con el diagnóstico de dolor abdominal y dispepsia para rehidratación y observación. Se solicitó hemograma, observando que tenía un resultado de 8,7 de hemoglobina y persistía el dolor, por lo que se avisó a cirugía y se trasladó al paciente a la UVI para descartar sangrado vaginal.

Una vez en la UVI, y reinterrogada la paciente, ésta manifestó que llevaba un mes con una “regla rara” y estaba intentando quedarse embarazada, por lo que el médico solicitó un test de embarazo por si se tratase de un embarazo, el cual resulto ser positivo. Ello llevó a la sospecha de embarazo ectópico y/o rotura de trompa uterina secundaria al mismo, y dado que la paciente estaba hemodinámicamente estable, se solicitó a la compañía la evacuación de la paciente a una clínica con urgencias ginecológicas.

Una vez en dicho Hospital se le realizó una laparoscopia de urgencia, y durante la misma de objetivó gestación ectópica tubárica derecha accidentada y hemoperitone moderada secundaria a la rotura de la trompa. Se realizó salpinguectomía derecha y lavado peritoneal de hemoperitonea con postoperatorio favorable.

El juzgador, apoyándose en las conclusiones de los peritos, concluye respecto a la primera actuación en urgencia, que no se puede admitir que existiera la mas mínima prueba de mala praxis porque los datos obrantes en ese momento no indicaban la existencia de un embarazo, máxime cuando además se hizo una radiografía, hecho que puso de manifiesto que no se advirtió por la paciente que podía estar embarazada.

Respecto a la segunda actuación en urgencias, tampoco se vislumbra la mala praxis alegada, dado que no es hasta que es trasladada a la UVI cuando la paciente da datos nuevos e importantes a los facultativos que orientasen a un posible embarazo. Por otro lado, hay que tener en cuenta que la laparoscopia se tendría que haber realizado aunque el diagnostico se hubiera realizado en el primer ingreso. No existía la posibilidad de tratar el embarazo ectópico mediante un tratamiento químico. Por lo tanto, matiza el Juzgador que “no se puede obviar que el daño que se reclama se hubiera producido, no solo aunque se hubiera diagnosticado el embarazo ectópico alas 2.58 horas de la madrugada del día 4 de abril, sino que aunque se hubiera producido unas horas antes, a las 23.19 del día 3 de abril.”

Por todo ello, recuerda el Juzgador que “para que exista un derecho a percibir una indemnización, tiene que existir una relación de causalidad entre el daño y la conducta del demandado, y como hemos visto en este caso, no existe tal relación de causalidad, ya que el daño se deriva no de una actuación negligente (y que en este caso no existe), sino de la tragedia que supone un embarazo ectópico no viable.”
 

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