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Lunes, 04 de abril de 2011   |  Número 7
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SENTENCIAS COMENTADAS
9 DE FEBRERO DE 2011
No existió colaboración de un neurocirujano en una intervención tras producirse un desgarro dural
Sentencia del Tribunal Supremo (Sala de lo Contencioso-Administrativo, Sección 4)

La Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo se ha pronunciado respecto al Recurso de Casación interpuesto por la Administración contra la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia que condenaba a dicha Administración al pago de la indemnización de 300.000 € a una paciente que alegó relación de causalidad entre la actuación de la Administración y los múltiples daños de origen iatrogénico sufrido por la misma como consecuencia directa de las intervenciones de columna que se le practicaron.

La paciente, de 26 años de edad, padecía dolor crónico lumbar irradiado a las extremidades inferiores con predominio derecho, y por ello, ingresó el 3 de julio de 2001 en el Hospital. Fue diagnosticada por TAC de degeneración discal L4-L5, infección de orina y lumbociática derecha, y se indicó intervención quirúrgica que se realizó el 3 de julio de 2001, bajo anestesia local, practicando liberación de raíz L5 derecha y artrodesis circunferencial L4-S1. Fue dada de alta el 13 de julio de 2001, con tratamiento médico. Sufrió infección de la herida quirúrgica que precisó curas locales y antibióticos.

Casi tres años después, persistiendo el dolor lumbociático irradiado a pierna derecha, en junio de 2004 se realizó nuevo estudio de R.M. que diagnosticó fibrosis L5-S1 y degeneración discal, indicando nueva intervención quirúrgica para revisión de la artrodesis, y que se realizó el 10 de junio de 2004, practicando artrodesis L4 sacro posterior y L5-S1 circunferencial. En el postoperatorio se detectó anestesia parcheada en periné y retención urinaria y fecal por lo que se realizó TAC y R.M. urgente de columna lumbo-sacra en los que se diagnosticó Pseudomeningocele por fístula dural.

Es reintervenida el 16 de junio de 2004, en la que se cerró la fístula dural con un parche de duramadre y tissucol, sufriendo nueva infección de la herida quirúrgica con cultivos positivos de Escherichia Coli y Enterococo Faecalis. Por ello se volvió a reintervenir por cuarta vez el 24 de junio de 2004, realizando lavado de la herida y retirando el parche sintético.

El estudio de Electromiograma (E.M.G) postquirúrgico, informó de una afectación neurógena de raíces S2 a S4 y radiculo patia motora leve L5 derecha. Con el tratamiento recuperó la deambulación con bastones, pero ha mantenido secuelas de disfunción de esfínteres y retención de orina que le obliga a sondajes intermitentes, así como pie caído derecho. El Juzgado de lo Social ha declarado a la misma en situación de gran invalidez.

La Sala asevera la Sentencia anterior considerando que, tras el conjunto de pruebas periciales, entiende que la primera intervención de 3 de julio de 2001 no fue deficiente, dado que en el intervalo de casi tres años no acudió al traumatólogo. Es en la reintervención del 16 de junio de 2004 cuando el traumatólogo que realiza la cirugía le produce un desgarro dural que causó un pseudomeningocele por rotura de la duramadre y pérdida dural con herniación de las raíces nerviosas. Se trata de una complicación de la cirugía, pero la patología intervenida requería necesariamente, la intervención conjunta preoperatoria y en el acto médico de un especialista en traumatología y otro especialista en neurología. Por ello los estudios preoperatorios y las técnicas empleadas en la cirugía no fueron completas al no constar acreditada la necesaria colaboración de un neurocirujano, ya que las secuelas padecidas por la recurrente son secuelas exclusivamente neurológicas de carácter irreversible que habrá de sufrir toda su vida, siendo una enferma joven que va a tener que soportar de por vida un problema de retención e incontinencia de heces y orina, pérdida de orgasmo y dificultad para caminar. Por tanto la Sala entiende que no da lugar al recurso de casación planteado.

Sentencia del Tribunal Supremo (Sala de lo Contencioso-Administrativo, Sección 4), de 9 de febrero de 2011.

 

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