Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.

Lunes, 24 de enero de 2011   |  Número 2
Acceda a nuestra hemeroteca

TRIBUNALES
No comprende ninguna obligación de resultados
No hay la responsabilidad civil del cirujano cuando las complicaciones surgen tras recibir el alta
Existió consentimiento válido del paciente sobre los riesgos que la operación conllevaba

Redacción. Madrid
El Tribunal Supremo ha confirmado la sentencia que desestimó la demanda de un paciente, que reclamaba que las secuelas que padece eran a consecuencia de una negligencia médica, tras una intervención de estética a la que se sometió en 2001.

Tribunal Supremo.

El fallo declara la inexistencia de responsabilidad civil médica del cirujano que le practicó una abdominoplastia, porque entiende que los deficientes resultados obtenidos no son achacables al médico ni a defectos de las instalaciones en las que se llevó a cabo la operación, sino a una infección surgida cuando estaba ya dado de alta.

La sentencia asegura que “la distinción entre obligación de medios y de resultados no se puede mantener en el ejercicio de la actividad médica, salvo que el resultado se pacte o se garantice, el médico tiene la obligación de poner a disposición del paciente los medios adecuados, y en especial ofrecerle la información necesaria”.

Así, y “teniendo en cuenta que los médicos actúan sobre personas, con o sin alteraciones de la salud, y que la intervención médica está sujeta, como todas, al componente aleatorio propio de la misma” es decir, que no es exacta, los riesgos o complicaciones que se pueden derivar de las distintas técnicas de cirugía utilizadas, especialmente la estética, son los mismos que los que resultan de cualquier otro tipo de cirugía: hemorragias, infecciones, cicatrización patológica o problemas con la anestesia, etc.”.

Señala la Sala que no se dan las condiciones para no declarar la existencia de la responsabilidad demandada, ya que existió un consentimiento válido del paciente sobre los riesgos y complicaciones que la operación conllevaba, y además, la prescripción de un antibiótico genérico cuando todavía se desconocía la bacteria exacta que causaba la infección, tampoco puede considerarse incorrecta.

Asimismo, entiende el Alto Tribunal que ha quedado acreditado que la infección fue consecuencia del proceso curativo y no del proceso corrector.

 

| La información que figura en esta edición digital está dirigida exclusivamente al profesional destinado a prescribir o dispensar medicamentos por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación |

© 2004 - 2021 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.
agencia interactiva iberpixel.com