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Lunes, 23 de enero de 2012   |  Número 25
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SENTENCIAS COMENTADAS
Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la C. Valenciana nº 787/2011 (Sala de lo Contencioso-Administrativo, Sección 2ª) de 11 de Octubre de 2011
No se puede establecer que haya existido una relación causal entre la anoxia perinatal y el parto

La Sección 2ª de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana ha desestimado la reclamación de unos padres que reclamaban una indemnización de 457.024.-€ por el fallecimiento de su hijo, al entender que la Administración realizó una deficiente praxis al no detectar a tiempo los síntomas de prepatología de asfixia perinatal y por haber intentado la extracción del menor mediante técnicas no adecuadas.

La recurrente padecía diabetes cuando quedó embarazada, por lo que se trataba de un embarazo de riesgo, y por tanto fue atendida de forma muy directa en todo momento como se hace constar en la Historia Clínica. Asimismo, como consecuencia de dicha diabetes, consta probado por las radiografías que el feto era de gran tamaño debido a la ingesta de insulina de la madre.

Dado lo anterior, y estando a término, la recurrente fue citada para inducirle al parto en fecha 24 de enero de 2009, pero se decidió aplazarlo. El día 5 de febrero la tensión era muy alta, por lo que el 7 de febrero fue ingresada en el Hospital para inducción del parto y el día 8 se le provocó. En un primer momento, se decidió el parto por vía vaginal mediante ventosas, pero ante la imposibilidad de que el niño naciera, se decidió hacer una cesárea. Al nacer, el recién nacido pesó 4,300 Kg y tenía un perímetro fetal de 39,5 cm. Presentó síntomas de hiperglucemia, y sufría apnea, requiriendo asistencia respiratoria mediante ventilación, siendo el juicio médico de "asfixia intraparto con grave riesgo neurológico”. La consecuencia es que el niño padeció encefalopatía hipóxico-isquémica y epilepsia secundaria. Con esa patología tan grave, falleció el día 16 de noviembre de 2011, debido a una parada cardíaca.

La Sala, ante los informes y las pruebas obrantes en Autos, entiende que:

- El control durante el embarazo fue el adecuado y que según el estado de la ciencia médica, no hay predicción posible para saber en qué medida un feto es a priori macrosómico.

- La maniobra del parto, empezando por vía vaginal y no directamente por cesárea fueron los correctos según los protocolos, aun siendo la madre del menor diabética.

La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) sólo indica partos por cesárea si el feto es superior a 4,500 KG, pues en caso contrario procede primeramente el parto vaginal. En el caso presente el menor pesó 4,300 Kg.

- En el caso de autos la ecografía de la semana 39 arrojaba un peso de 3669 gr. Por lo que no era razonable esperar un feto macrosómico.

Por todo ello, la Sala concluye que la lesión cerebral grave padecida por el menor no fue consecuencia de una mala praxis durante el parto, dado que no se puede establecer ni probar fehacientemente que haya existido una relación causal entre la asistencia sanitaria recibida al menor y su madre, y las secuelas y posterior fallecimiento del menor.

Asimismo, la decisión de empezar y no acabar el parto por vía vaginal fue acorde a la lex artis. Siendo relevante que la anoxia perinatal es “la que se produce alrededor del parto, antes, durante o un poco después del parto” por lo que esa incertidumbre y la falta de prueba fehaciente de que se hubiera realizado durante el parto, es suficiente para considerar no acreditado el preceptivo nexo causal.

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