Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.

Lunes, 19 de diciembre de 2011   |  Número 23
Acceda a nuestra hemeroteca
TRIBUNALES
No le informó y no tomó precauciones
Nueve años de cárcel para un hombre que contagió el VIH a su pareja a sabiendas
El derecho a la intimidad del enfermo tiene su límite en el derecho a la vida de su pareja

Redacción / Ricardo Martínez Platel. Madrid
La Sala Segunda de lo Penal del Tribunal Supremo ha condenado a un hombre a prisión por contagiar el VIH a su pareja. El alto tribunal ha elevado desde los 2 hasta los 9 años y un día de cárcel la condena impuesta al acoger uno de los motivos del recurso de casación interpuesto por la mujer contra la condena dictada inicialmente por la Audiencia Provincial de Madrid, al considerar que en este caso debió condenarse por un delito de lesiones dolosas, y no por una imprudencia grave.

Tribunal Supremo.

El condenado es portador del virus VIH desde 1997, enfermedad por la que había seguido diversos tratamientos. En 2006 inició una relación sentimental con una mujer sin contarle tal circunstancia. Mantuvieron relaciones sexuales, a pesar de la infección que padecía y la alta probabilidad de contagio, sin preservativo ni protección de ninguna clase. Posteriormente se lo contó, aunque aseguró que acababa de enterarse del contagio. El resultado de unos análisis arrojó que la mujer estaba infectada.

La inexistencia de la previa información resulta crucial, ya que al no haber advertido a la pareja que era portador del virus le situaba en una posición del dominio del hecho que “sustenta la autoría en un delito de lesiones”. La jurisprudencia de alto tribunal permite admitir la existencia del dolo “cuando el autor somete a la víctima a situaciones peligrosas que no tiene seguridad de controlar, aunque no persiga el resultado típico. Por lo tanto, el dolo eventual no se excluye por la esperanza de que no se producirá el resultado o porque no haya sido deseado por el autor”. El acusado tenía pleno conocimiento de la posibilidad de que se produjera el resultado de graves lesiones y el alto grado de probabilidad de que se ocasionaran. Además, el hombre omitió la información a su pareja para seguir manteniendo relaciones.

Además de la pena de prisión, el condenado tiene prohibido acercarse a la mujer a menos de 500 metros durante el tiempo de condena, así como a comunicarse con ella por cualquier medio por tiempo de cinco años. Debe indemnizarla con 90.000 euros por los daños causados.
 

| La información que figura en esta edición digital está dirigida exclusivamente al profesional destinado a prescribir o dispensar medicamentos por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación |

© 2004 - 2021 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.
agencia interactiva iberpixel.com