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Lunes, 06 de febrero de 2012   |  Número 26
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SENTENCIAS COMENTADAS
Auto de la Audiencia Provincial de Madrid (Sección 4ª) num. 341/2011 de 15 julio
Omisión del deber de socorro

La Sección 4ª de la Audiencia Provincial de Madrid en su Auto de fecha 15 de Julio confirma el Auto dictado por el Juzgado de Instrucción nº 5 de Madrid que acordaba el archivo de las Diligencias Previas instadas contra varios profesionales sanitarios, concluyendo que de las diligencias practicadas no habida quedado justificada la perpetración del delito de omisión de socorro ante un paciente que falleció como consecuencia de un infarto intestinal.

La figura genérica de omisión del deber de socorro se encuentra contemplada en el artículo 195 del Código Penal, el núcleo de la acción delictiva radica en omitir el socorro a una persona que se halle desamparada y en peligro manifiesto y grave, cuando pudiere hacerlo sin riesgo propio ni de tercero. El reproche se eleva a la categoría de delito cuando se falta a los deberes de solidaridad frente a una situación determinada, concreta y restringida, es decir, ante un peligro inminente y grave para una persona desamparada, que se ve afectada por una situación que pueda poner en riesgo su vida.

No obstante la conducta debe ser ponderada en cada caso concreto en función de las situaciones de desamparo. Es incuestionable el deber de auxilio cuando la persona se encuentra sola y abandonada. En el caso de que hayan acudido en su auxilio otras personas, no excluye radicalmente la obligación ética y ciudadana de interesarse por el caso, pero pudiera ser excusable la abstención si teniendo en cuenta las circunstancias, ya existe el debido socorro y la aportación del tercero ya no aporta nada a la eliminación de la situación de riesgo. En definitiva, hay que tener en el momento exigible capacidad de actuar y necesidad de intervenir.

En ese sentido se denunciaba por los familiares del fallecido, un comportamiento negligente por parte de los servicios del SAMUR, ya que se les llamó en dos ocasiones, por familiares del fallecido y por un miembro del servicio de tele-asistencia, y se les contestó que esperasen a que fuese el médico adscrito a su centro de salud. Concluye el Auto de la Audiencia Provincial de Madrid que en el presente caso no existe infracción del deber de socorro ya que “la negativa a enviar una ambulancia para el traslado del enfermo a un hospital se produjo porque la alternativa ofrecida, y que se llevó a efecto, fue la asistencia facultativa domiciliaria del enfermo. Y no deja de socorrer el que ofrece una alternativa real de socorro que sabe que es viable, y que, de hecho, se lleva a cabo”.
 

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