Política de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para recopilar información que ayuda a optimizar su visita. Las cookies no se utilizan para recoger información de carácter personal. Usted puede permitir su uso o rechazarlo, también puede cambiar su configuración siempre que lo desee. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.

Lunes, 07 de marzo de 2011   |  Número 5
Acceda a nuestra hemeroteca
SENTENCIAS COMENTADAS
DE FECHA de 14 de Septiembre DE 2010
El shock hipovolémico se debió a la rotura diferida o en dos tiempos del bazo
Sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona núm. 456/2010 (Sección 16ª).

La Sección 16ª de la Audiencia Provincial de Barcelona en su Sentencia de fecha 14 de Septiembre de 2010 ha estimado parcialmente el recurso de apelación planteado por el esposo de una paciente que falleció a causa de un shock hipovolémico frente a la Sentencia dictada en primera instancia, donde se absolvía al doctor y a la clínica de responsabilidad por el óbito de la paciente y se condenaba al actor al pago de las costas procesales, único punto que revoca la presente sentencia, manteniendo el resto de pronunciamiento incólumes respecto a la falta de negligencia en la actuación del facultativo.

La paciente ingresó en la clínica demandada el día 2 de Junio de 2003 para ser intervenida de su adenocarcinoma de páncreas el día 5 de Junio de 2003. La intervención se llevó a cabo con éxito. No obstante, el día 16 de Junio de 2003, a las 23:00 horas, la paciente sufrió una caída con pérdida de conciencia e hipotensión.

Ante dicho cuadro clínico, el médico demandado, en funciones de guardia el día de los hechos, practicó analítica, radiografía de tórax y administró un expansor de plasma a la paciente, así como un concentrado de hematíes y diuréticos, ante la sospecha de anemia post quirúrgica. La evolución inmediatamente posterior fue satisfactoria, apreciándose una progresiva recuperación de las constantes y de la tensión arterial, encontrándose la enferma tranquila y consciente.

Sin embargo, la situación clínica dio un giro brusco en la madrugada del día 17 de Junio, al presentarse una crisis hipovolémica en la paciente, siendo intervenida de urgencia a las 10:00 horas, constatándose la rotura del bazo durante la operación. Finalmente, la paciente falleció el día 18 de Junio de 2003. De la prueba practicada quedó acreditado que el bazo de la paciente debió romperse con la caída al suelo del día 16 de Junio. Si bien, dicha rotura se produjo, tal y como explicaron los distintos peritos, de forma diferida o en dos tiempos, conforme a la cual, un traumatismo inicial sobre la víscera no origina más que una fisura, sin pérdida de sangre gracias a la cápsula que la envuelve, susceptible de sanar por sí misma, sin necesidad de tratamiento. Pero si ello no se produce – la curación de la fisura -, como ocurrió en el presente caso, surge la rotura efectiva de la víscera y la consiguiente pérdida de sangre.

La Sala consideró que ningún reproche podía formularse al doctor demandado toda vez que la sintomatología que presentó la paciente tras la caída no se correspondía con el cuadro general propio del shock hipovolémico, esto es, ansiedad, taquicardia, sudoración o aneurisma, sino otro más propio de una mera crisis vagal o episodio de hipotensión, que vino confirmado por la analítica de urgencia practicada y por la respuesta positiva inmediata y prolongada que causó el tratamiento instaurado por el doctor en las horas siguientes a la caída, remontando la tensión arterial, la conciencia y el ritmo cardiaco.
Asimismo, la Sala calificó la rotura del bazo, que se produjo tras una caída por el costado derecho, como un hecho extraordinario o poco común – basando su aseveración en la prueba pericial practicada – de tal forma que no consideró la actuación del facultativo ausente de la debida diligencia porque no apreciara esa hipótesis poco previsible.

Por último, por lo que a la clínica respecta, la Sala recordó que la aplicación de la ley defensora de los derechos de los consumidores y usuarios solo entra en juego cuando se atacan aspectos organizativos o de prestación de servicios sanitarios, - cuestión no puesta en tela de juicio - pero no así para los actos médicos propiamente dichos. Por lo que no cabe apreciar responsabilidad ni en la actuación del facultativo ni, por ende, en la prestación de los servicios sanitarios por parte de la clínica.

Sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona núm. 456/2010 (Sección 16ª), de 14 de Septiembre.

| La información que figura en esta edición digital está dirigida exclusivamente al profesional destinado a prescribir o dispensar medicamentos por lo que se requiere una formación especializada para su correcta interpretación |

© 2004 - 2021 Sanitaria 2000, S.L. - Todos los derechos reservados.
agencia interactiva iberpixel.com